Israelíes obligaron a familia palestina a desenterrar y llevarse a su hijo de un cementerio
El incidente fue protagonizado por colonos en Cisjordania y confirmado por el Ejército hebreo.
Naciones Unidas consideró "espantoso" el abuso en comento.
Un grupo de colonos israelíes profanó una tumba en el cementerio de Asasa, en la ciudad de Yenín (ubicada en el norte de Cisjordania ocupada), y obligó a una familia palestina a desenterrar el cadáver de su hijo y llevarlo a otro camposanto.
El Ejército israelí confirmó a la agencia de noticias EFE que el sepelio se realizó el viernes en un cementerio situado a sólo 300 metros del asentamiento ilegal de Sa Nur, restablecido en abril de 2025 en suelo palestino. Poco después, unos colonos comenzaron a excavar la tumba donde una familia había enterrado a su hijo.
Según el comunicado castrense, soldados israelíes fueron enviados al lugar "tras un reporte de un enfrentamiento" entre los colonos y los palestinos, y confiscaron "las herramientas de excavación".
"Posteriormente, la familia trasladó el cuerpo para un entierro alternativo en la aldea cercana", detalla el texto.
Según declaró el viernes Ajith Sunghay, director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Palestina (Acnudh), lo ocurrido "es algo espantoso y un claro ejemplo de la deshumanización de los palestinos que presenciamos en los Territorios Palestinos Ocupados".
Este fenómeno "no perdona a nadie, ni a los vivos ni a los muertos", lamentó.
Desde el regreso de colonos a este asentamiento, los palestinos deben obtener permiso de las fuerzas israelíes para enterrar allí a sus muertos. El Ejército confirmó a EFE que el sepelio había sido "coordinado previamente con las fuerzas de seguridad", pero esto no evitó el ataque de los colonos.