Secuestro extorsivo que terminó con la muerte de un joven en Temuco fue coordinado desde la cárcel
El hecho ocurrió en 2025, cuando la víctima se disponía a viajar a Santiago y fue trasladada a un domicilio en Pedro de Valdivia, donde fue torturada mientras exigían dinero a su madre.
El Ministerio Publico consignó que uno de los acusados se encontraba en el centro de detención preventiva de Pitrufquén.
La Fiscalía de Alta Complejidad de La Araucanía acusó a cinco sujetos por su participación en un delito de secuestro extorsivo que terminó con la muerte José Tomás Tamayo el año 2025 en el sector de Pedro de Valdivia de Temuco, que fue coordinado desde el centro de detención preventiva de Pitrufquén.
De acuerdo a la investigación, la víctima fue abordada el 21 de octubre en el Terminal Rodovario de Temuco cuando se disponía a viajar a Santiago. Desde allí, fue trasladada a una casa en el sector de Pedro de Valdivia en la que fue torturada, mientras los captores pedían dinero a su madre.
"La víctima fue privada de libertad para exigir dinero a su madre a cambio de su liberación. Durante el cautiverio se realizaron llamadas y mensajes extorsivos solicitando inicialmente la suma de $200.000 como rescate", precisó el fiscal César Schibar.
Tamayo fue encontrado fallecido el 22 de octubre, alrededor de las 18:40 horas, por la Policía de Investigaciones en el inmueble donde lo retuvieron. Con ello, se logró la detención de Benjamín García Alegría y un menor de edad, sindicados como quienes ejecutaron el secuestro y realizaron las torturas.
El persecutor detalló que "el secuestro fue coordinado por uno de los acusados (Rodrigo Rojas Vila) desde el interior del Centro de Detención Preventiva de Pitrufquén, donde se encontraba privado de libertad por otra causa".
Entre los antecedentes, se encuentran transcripciones de conversaciones telefónicas entre Rojas y García en las que se aborda el desarrollo del secuestro, el cobro del dinero exigido a la familia y las medidas que debían adoptar los participantes para no ser detectados por la policía.
Asimismo, se precisó que contó con la colaboración de Alicia Vila Gutiérrez, madre de Rodrigo Rojas, quien participó en la ubicación de la víctima y dio instrucciones para que el joven fuera trasladado al inmueble donde falleció; otra involucrada, Ágata Bustamante Arenas, es sindicada como quien facilitó la cuenta bancaria para recibir el dinero exigido.
La Fiscalía está solicitando para los imputados penas que superan los 15 años de cárcel; mientras, busca acreditar en el juicio oral la participación de cada uno de los detenidos.