Denunciante: Caso de niños haitianos "es la punta del iceberg y no cabe duda de que hay funcionarios públicos involucrados"
El exdiputado Rubén Oyarzo conversó con Cooperativa respecto al preinforme de Contraloría gatillado por lo que él mismo atestiguó en el Aeropuerto de Santiago.
Manifestó su convicción de que personal de fronteras, de la PDI y de Migraciones colaboraron con mafias.
El militante radical recordó el arribo de un chárter caribeño que aterrizó con la mitad de los infantes comprometidos en el itinerario original, sin sus padres y acompañados por un reducido grupo de tutores.
En entrevista con Una Nueva Mañana de Cooperativa, el exdiputado Rubén Oyarzo (Partido Radical) se refirió este miércoles al caso de más de 200 niños, niñas y adolescentes de nacionalidad haitiana que se encuentran desaparecidos tras ingresar a Chile entre 2023 y 2025 bajo aparentes procesos de reunificación familiar.
El hecho se conoció públicamente tras la filtración de un preinforme de la Contraloría General de la República que constató graves fallas administrativas en las fronteras, lo que derivó en la apertura de una investigación de la Fiscalía por posible tráfico ilícito de migrantes.
La indagatoria del órgano fiscalizador tuvo su génesis en una denuncia formal presentada en 2025 por el entonces diputado Oyarzo, quien detalló haber presenciado en terreno severas anomalías en el Aeropuerto de Santiago.
Específicamente, el exlegislador recordó el oscuro panorama de un vuelo chárter de la aerolínea Caribbean Sun Airlines que aterrizó el 15 de octubre pasado. El itinerario original contemplaba el traslado de 124 menores, pero tras un inusual retraso de 12 horas y una escala no programada en Lima, el avión arribó a Santiago con apenas 60 niños a bordo, sin sus padres y acompañados por un reducido grupo de tutores.
Al ser consultado sobre las facilidades que tuvieron estas agrupaciones para sortear las barreras de control del Estado, Oyarzo apuntó directamente a la existencia de una red de corrupción.
"Por lo que vi esa noche, por lo que yo viví, a mí no me cabe duda que hay funcionarios públicos involucrados: de PDI, de Migraciones, del mismo aeropuerto, porque todo era muy extraño", afirmó.
Sospechas de falsificación y un frío recibimiento
El otrora parlamentario explicó que, en la terminal aérea, la Policía de Investigaciones (PDI) argumentaba no poseer herramientas operativas para validar la legitimidad de los papeles presentados por los tutores.
Según describió, se trataba mayoritariamente de "fotocopias autorizadas por notarías de Haití que no se sabe si existen o no existen" debido a la crisis institucional que atraviesa ese país.
"Esto es lo más insólito, porque la PDI verificaba los papeles y yo les decía: 'ya, pero ¿ustedes tienen dudas sobre estos papeles?'. 'Sí, pero no tenemos forma de verificar si está bien y esto viene autorizado por el Estado chileno'... Esa era la respuesta de PDI", relató.
Más allá de la dudosa procedencia de los documentos o de los domicilios de destino —que posteriormente Contraloría verificó que no existían—, lo que más conmovió al exparlamentario fue el frío reencuentro en las salas de salida de pasajeros.
"Me quedé esperando para ver la reacción de los niños. Soy papá y cuando viajo, por ejemplo, y mi hijo no me ve en un mes, cuando me encuentro con mi hijo, él corre a abrazarme. Aquí no había ninguna reacción de cariño, de amor, de un padre o una madre con sus niños. No había", aseguró.
Redes de crimen organizado y trata de personas
Considerando que el financiamiento de un solo vuelo chárter de estas características puede alcanzar los 120.000 dólares, el militante radical descartó de plano que se trate de esfuerzos económicos individuales de familias migrantes, abriendo la puerta a que mafias trasnacionales de trata de personas estén lucrando en el territorio nacional.
"Yo creo que estamos en un caso de corrupción, primero que todo, donde hay funcionarios públicos involucrados, no sé a qué nivel (...) De verdad que no me atrevo a aventurar lo que pienso porque sería irresponsable de mi parte, pero sí podría imaginarme lo peor", enfatizó Oyarzo.
Finalmente, el exlegislador advirtió que la prioridad absoluta de las autoridades debe centrarse en dar con el paradero de los menores desaparecidos antes de que sea demasiado tarde.
"Creo que esta es la punta del iceberg. Creo que son más niños y espero que la justicia y el Ministerio Público hagan su trabajo como corresponde, porque creo que nos vamos a llevar ingratas sorpresas", vaticinó.
Fiscalía Nacional evalúa unificar investigaciones
En una reunión clave sostenida entre el fiscal nacional, Ángel Valencia, y el director del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, se abordó la denuncia por presunto tráfico de menores de nacionalidad haitiana ingresados a Chile.
El jefe del Ministerio Público le explicó al exdiputado RN que existen varias aristas que se están investigando, relativas a antecedentes que han sido aportados en años anteriores, y que evalúa unificarlas en una sola causa.
Ante la prensa, Sauerbaum señaló que "la Contraloría hizo una muestra de todos estos niños, una muestra de 105. De los 105, no encontró 64".
"Los tomaban en Haití, los pasaban a República Dominicana y de República Dominicana tomaban vuelos hacia Chile. Muchos de ellos con toda su documentación, sin ningún inconveniente, pero en muchos casos hoy día no tenemos el paradero de estos niños fundamentalmente porque no se hizo una labor dedicada", agregó el director.
El encargado de Migraciones hizo referencia a un oficio de mayo de 2024 que instruía la facilitación del ingreso de menores haitianos debido a la crisis de violencia en su país de origen.
"Nos preocupa que el Gobierno anterior el año 2024 haya flexibilizado los criterios de ingreso de miles de niños y que haya perdido el control", declaró el director.