Hospital de La Serena deberá pagar $200 millones por dejar a bebé con daño neurológico irreversible
El equipo médico optó tardíamente por practicar una cesárea de urgencia, pese a que el embarazo estaba catalogado como de alto riesgo.
El Tercer Juzgado de Letras de La Serena condenó al Hospital San Juan de Dios y lo obligó a pagar una indemnización de $200 millones por un caso de negligencia médica ocurrido durante un parto, donde el recién nacido quedó con daño neurológico irreversible.
La demanda fue presentada por la madre del menor por daño moral, tanto para ella como para su hijo, luego de un parto de alto riesgo que terminó con graves consecuencias para el recién nacido debido a la atención tardía del equipo médico.
En su resolución, el tribunal estableció "el actuar negligente del centro asistencial en la atención brindada por el equipo médico que optó tardíamente por practicar una cesárea de urgencia y solo ante la irrupción de signos clínicos adversos, pese a que el embarazo gemelar estaba catalogado como de alto riesgo".
Agregó además que el recinto de salud "por una parte, no adoptó la estrategia de resolución del parto acorde con las condiciones de alto riesgo acreditadas, y por otra, no se desplegaron todas las medidas terapéuticas disponibles para mitigar el daño una vez producido el evento hipóxico. Tales omisiones y decisiones configuran un funcionamiento deficiente del servicio".
El fallo también se basó en un informe pericial que da cuenta de un daño neurológico severo y permanente en el menor, con consecuencias graves como dependencia de cuidados médicos constantes, trastornos convulsivos y compromiso neurológico profundo, lo que configura una discapacidad irreversible.
En esa línea, la magistrada Cecilia Rojas también estableció la existencia de daño moral tanto en la madre como en su hijo, considerando la gravedad de las secuelas y el impacto en la vida familiar y personal.
"Esta sentenciadora considera, en primer término, la afectación grave e irreversible a la integridad física y psíquica del niño, quien ha quedado en una condición de discapacidad profunda, dependencia vitalicia y privación sustancial de las posibilidades de desarrollo personal; y, en cuanto a su madre, su padecimiento emocional intenso, continuo y proyectado en el tiempo, derivado de la situación de su hijo y de la carga de cuidado permanente que aquello implica", estipuló la sentencia.
El juzgado declaró al hospital "responsable por falta de servicio en la atención de salud brindada, de manera que se le condena a indemnizar el daño moral experimentado por aquellos, a causa de la falta de servicio indicada, pagando a cada uno de ellos la suma de $100.000.000".