Periodista venezolano en Caracas: "Hay gente llamando bajo los escombros y no hay maquinaria"
"Hay escasez de agua, el servicio de gas fue cortado para evitar desastres y estamos en parte incomunicados", detalló Carlos Julio Rojas desde el municipio Libertador.
Relató que la ciudadanía ha intentado rescatar con sus propias manos a personas atrapadas en edificios derrumbados.
En contacto con El Diario de Cooperativa, el periodista venezolano y ex preso político Carlos Julio Rojas relató este viernes desde el municipio Libertador, en Caracas, el dramático escenario que se vive tras los dos potentes terremotos que sacudieron al país la noche del miércoles.
Con miles de damnificados pernoctando a la intemperie por el daño estructural de sus viviendas, el profesional advirtió que la catástrofe dejó al descubierto el severo deterioro de la infraestructura estatal.
"No estábamos preparados para una tragedia de estas dimensiones. La respuesta ha sido lenta. Venezuela está en una crisis social, política y económica que se ve reflejada en la asistencia o la respuesta a un desastre natural como el que vivimos", manifestó el reportero.
A la devastación inicial se suma el colapso inmediato de los servicios básicos: "Hay escasez de agua, el servicio de gas fue cortado para evitar desastres y estamos en parte incomunicados", describió.
Rescates vecinales a falta de maquinaria
La escasez de herramientas especializadas y maquinaria pesada ha obligado a los propios ciudadanos a remover toneladas de escombros con sus manos, en una dramática carrera contra el tiempo para rescatar a sus familiares y vecinos.
"La situación rebasó las posibilidades. En San Bernardino hay personas en el edificio Rita que están debajo de los escombros llamando y no hay la maquinaria para poder sacarlos. Es un nivel de que la gente está muriendo debajo de las rocas y no hay los instrumentos. Incluso, los vecinos han traído mandarrias de sus casas para tratar de sacar a su familiar, a su vecino, a su amigo", relató Rojas.
Hospitales "trabajando con las uñas"
El impacto de los sismos terminó por agudizar la crisis crónica del sistema de salud pública. Pese a que los recintos asistenciales cuentan con personal de emergencia desplegado en los turnos, la falta de insumos médicos básicos impide estabilizar a los heridos o realizar cirugías de alta complejidad.
"Tenemos comunicación con dos de los hospitales principales en Caracas —el Hospital Clínico Universitario y el Periférico de Catia—, donde los médicos y enfermeras están trabajando con las uñas", denunció el periodista.
"El mayor problema es el de los insumos: médicos hay, son unos valientes; enfermeros hay; los paramédicos y los bomberos están. El tema es que no tenemos los instrumentos para poder sacar y salvar a la gente. Por eso el llamado y agradecemos a la comunidad internacional el apoyo que nos puedan enviar", enfatizó.