Turquía prohibió la llegada a sus puertos de un exclusivo crucero para gays
La embarcación tenía previstas escalas en Kusadasi y Estambul durante julio, como parte de una ruta entre Atenas y Venecia.
Organizaciones LGBTI denunciaron que la decisión forma parte de una política estatal contra sus espacios de visibilidad y encuentro.
"El barco de los pervertidos cambia de ruta", celebró la prensa oficialista (conservadora, nacionalista e islamista).
Las autoridades turcas prohibieron la entrada en sus aguas territoriales a un crucero de la empresa Atlantis, especializada en vacaciones para homosexuales, tras una oleada de peticiones al respecto a la Presidencia del país.
Según informan este lunes los medios locales, el barco -con unos 2.700 pasajeros a bordo, la mayoría gays- tiene previsto zarpar de Atenas el 7 de julio y navegar por los mares Egeo, Jónico y Adriático, con llegada a Venecia el 15 de julio.
En el itinerario tenía previstas dos escalas en Turquía: el 7 de julio en Kusadasi, un tradicional punto de partida de visitas al yacimiento de Efeso, y el 8 y 9 de julio en Estambul.
Aunque la página web de Atlantis mantiene esas paradas en su descripción del viaje, varios diarios partidarios del Gobierno islamista turco anunciaron la cancelación de esas escalas como una victoria.
"El barco de los pervertidos cambia de ruta", titula el diario Yeni Şafak, de tendencia conservadora, nacionalista e islamista, en una nota en la que asegura que ese "crucero de invertidos ha llamado la atención en todos los segmentos de la sociedad".
La emisora progubernamental A Haber informó por su parte de que "el barco LGBTI modifica su curso".
Atlantis, una empresa radicada en Estados Unidos, no contestó a las peticiones de información por parte de la agencia de noticias EFE, y el Gobierno turco tampoco se manifestó oficialmente sobre la ruta del crucero.
ONG acusó una ofensiva contra la visibilidad LGBTI
Los medios señalan que el cambio de plan se produjo después de que la Presidencia turca recibiera muchas peticiones de ciudadanos indignados por el planeado desembarco de los pasajeros en esos dos puertos turcos, y que hubiera protestas en redes sociales.
Además, vincularon la prohibición al crucero con la clausura, anunciada el sábado pasado, del Club TekYön, el bar de ambiente gay más antiguo de Estambul.
La oficina del Gobernador, dependiente del Gobierno central, justificó el cierre por "prácticas y operaciones que violaban la legislación vigente", sin dar más detalles.
Varios medios conservadores señalan que ese bar era parte de la escala turca del crucero, mientras que los propietarios afirmaron que no tienen ninguna relación con la empresa y que sólo iban a invitar a los pasajeros a una fiesta en el local.
También la ONG Kaos GL, la más importante de defensa de derechos LGBTI de Turquía, vinculó esas dos situaciones como parte de una "sistemática y coordinada política estatal para eliminar completamente los espacios vitales, la visibilidad y la propia existencia de las personas LGBTI".
"El régimen represivo de Turquía ya no se limita a prohibir las marchas del Orgullo en las calles; ahora está criminalizando los negocios privados, los espacios seguros de entretenimiento e incluso el turismo internacional", denunció en declaraciones a EFE Defne Güzel, de la ONG Kaos GL.
Desde esa organización se denuncia que las personas LGBTI "están siendo empujadas en una espiral de aislamiento económico, social y cultural".
Turquía detuvo en los últimos siete días a cincuenta personas por participar, o ser sospechosas de planear participar, en marchas del Orgullo LGTBI, que tradicionalmente se celebraban en Estambul el 28 de junio, pero que están prohibidas desde 2015.