Populista británico Nigel Farage recibió dinero y regalos de un delincuente económico
Artífice del "Brexit" en 2016, hoy diputado y favorito en las encuestas para convertirse en primer ministro en 2029, enfrenta una serie de escándalos relativos a sus finanzas.
Según reveló The Sunday Times, no declaró aportes a su campaña de 2024 realizados por el aristócrata George Cottrell, quien estuvo preso en EE.UU. por lavado de dinero y fraude.
El líder del partido Reform UK mantiene una relación estrecha con Cotton, quien lo llama "papá".
El político británico Nigel Farage, líder del partido populista de derecha Reform UK, enfrenta cada vez más presión después de revelarse este domingo que recibió financiamiento secreto de un criminal exconvicto, un nuevo escándalo que se suma al de una donación millonaria que no declaró.
Una investigación publicada hoy en el periódico dominical The Sunday Times relató que Farage recibió una serie de regalos y pagos por parte del aristócrata británico George Cottrell, de 32 años y exconvicto en Estados Unidos, que podrían incurrir en una infracción de las normas parlamentarias al no haber sido declarados.
Según el medio británico, Cottrell habría financiado la campaña electoral de Farage para las elecciones generales de 2024, tanto reclutando empleados para gestionar su seguridad y sus redes sociales, como permitiéndole que se alojara en un anexo de su propiedad en Londres, cerca del palacio de Buckingham.
Cuando Farage se convirtió en 2024 en diputado por Clacton (sur de Inglaterra), solo declaró un viaje a Bélgica de 9.253 libras (casi 10.800 euros) financiado por Cottrell y posteriormente una donación de 15.276 libras (17.830 euros) para un vuelo en Estados Unidos, ambos en el mismo año de su elección.
En 2016, el aristócrata y empresario de criptomonedas fue acusado de 21 delitos en Estados Unidos por su papel en una trama de lavado de dinero mediante el blanqueo de capitales. Se declaró culpable de fraude electrónico y pasó ocho meses en prisión.
Farage estaba al tanto de la condena porque viajaba con Cottrell de regreso de un mitin de Trump cuando fue arrestado por las autoridades estadounidenses.
Aunque no tiene un cargo oficial en Reform UK, Cottrell mantiene una relación estrecha con Farage -a quien llama "papá"- y fue voluntario de su anterior formación, el UKIP, en el periodo previo al referéndum del Brexit.
Posible infracción de las normas parlamentarias
El código de conducta británico establece que los parlamentarios deben declarar en su registro de intereses cualquier "obsequio, beneficio o agasajo" recibido durante el año anterior a su elección y que haya podido influir en sus actividades políticas. Si esta norma se infringe, puede conllevar una investigación y sanciones que contemplan incluso la expulsión de la Cámara de los Comunes.
Tras conocerse la noticia, el portavoz de Hacienda de Reform UK, Robert Jendrick, aseguró este domingo en una entrevista con la cadena BBC que "no se ha infringido ninguna norma" y Farage "no se va a ir a ninguna parte", porque durante los hechos relatados por la noticia de The Sunday Times todavía no era diputado.
Farage ya se enfrenta a otra investigación parlamentaria tras no declarar los cinco millones de libras (5,8 millones de euros) recibidos por parte del magnate de las criptomonedas Christopher Harborne, considerado el mayor donante de Reform UK. El político populista de derechas argumenta que el dinero era para su seguridad personal y no tenía motivaciones políticas.
El líder de Reform UK encabeza actualmente las encuestas de intención de voto en el Reino Unido y es el favorito para convertirse en primer ministro de cara a las próximas elecciones generales, previstas para 2029.
Desde el resto de partidos británicos, piden a Farage -que se encuentra actualmente de viaje en Estados Unidos con motivo del 250 aniversario de la independencia del país norteamericano- que dé explicaciones.
El ministro británico de Sanidad, el laborista James Murray, dijo hoy que el diputado de Clacton tenía "muchas preguntas que responder" en relación a sus finanzas, mientras que en el Partido Liberal-Demócrata han expresado "serias dudas" sobre si Farage cumplió con sus obligaciones parlamentarias al organismo pertinente.