Diez hechos sorprendentes que marcaron las finales de los Mundiales

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EFE

Balones diferentes, camisetas compradas a última hora, campeones que no jugaron y episodios difíciles de creer forman parte de la historia del partido más importante del fútbol.

Las finales de la Copa del Mundo concentraron durante casi un siglo algunos de los episodios más insólitos de la historia del fútbol. Desde la definición inaugural de 1930 hasta los estrictos protocolos que rodean al trofeo, el partido decisivo dejó historias que trascendieron ampliamente lo ocurrido dentro de la cancha.

  1. La final de 1930 se disputó con dos balones distintos

    Uruguay y Argentina no lograron ponerse de acuerdo sobre el balón que debía utilizarse en la primera final de una Copa del Mundo. Cada selección pretendía jugar con una pelota fabricada en su país, por lo que el árbitro belga John Langenus ingresó al campo con ambas.

    Una moneda decidió que durante el primer tiempo se utilizara el balón argentino. La Albiceleste se fue al descanso en ventaja por 2-1, pero en el complemento se jugó con la pelota uruguaya, aparentemente más grande y pesada, y el local remontó para imponerse por 4-2 y convertirse en el primer campeón mundial.

  2. Luis Monti jugó dos finales con selecciones diferentes

    El futbolista argentino Luis Monti es el único jugador que disputó dos finales consecutivas de la Copa del Mundo defendiendo a países distintos. En 1930 representó a Argentina en la derrota frente a Uruguay y cuatro años después se consagró campeón con Italia.

    Las dos definiciones estuvieron marcadas por fuertes presiones. Monti contó que recibió amenazas antes de la final de Montevideo y que en 1934 el régimen de Benito Mussolini exigió la victoria de la selección italiana que dirigía Vittorio Pozzo.

  3. Jules Rimet bajó para entregarle la copa a Brasil y se encontró con el Maracanazo

    El entonces presidente de la FIFA, Jules Rimet, abandonó anticipadamente el palco del Estadio Maracaná convencido de que Brasil se proclamaría campeón en 1950. Cuando inició su recorrido hacia el campo, el conjunto local todavía estaba en ventaja.

    Sin embargo, cuando llegó al césped, Uruguay ya había remontado el partido con los goles de Juan Alberto Schiaffino y Alcides Ghiggia. Rimet se encontró con un estadio paralizado y terminó entregándole el trofeo al capitán uruguayo Obdulio Varela en medio del desconcierto general.

  4. Brasil fue campeón en 1958 con camisetas compradas en una tienda

    Brasil y Suecia utilizaban camisetas amarillas, por lo que fue necesario realizar un sorteo para decidir qué selección debía cambiar su uniforme en la final de 1958. Los dirigentes brasileños no asistieron al procedimiento y el equipo anfitrión ganó el derecho a mantener su indumentaria.

    Como las camisetas alternativas de Brasil habían sido utilizadas en el último entrenamiento, la delegación compró prendas azules en una tienda sueca y les cosió los números y los escudos. Con aquel improvisado uniforme, Pelé marcó dos goles en la victoria por 5-2 que le entregó a Brasil su primera corona.

  5. El juez de línea del gol más polémico tiene un estadio con su nombre

    El árbitro asistente azerbaiyano Tofiq Bahramov pasó a la historia por validar el controvertido gol de Geoff Hurst en la final que Inglaterra ganó por 4-2 ante Alemania Federal en 1966.

    El remate del delantero inglés golpeó el travesaño y picó sobre la línea, pero las imágenes disponibles nunca permitieron demostrar que el balón hubiera ingresado completamente. Tras la muerte de Bahramov en 1993, el principal estadio de Bakú fue rebautizado en su honor y una estatua fue instalada en sus inmediaciones.

  6. Alemania comenzó a jugar la final de 1974 con el marcador en contra

    La primera vez que Alemania Federal tocó el balón en la final de 1974 ya perdía por 1-0 ante Países Bajos. El equipo neerlandés inició el encuentro con una secuencia de 16 pases consecutivos, sin que ningún futbolista alemán pudiera intervenir.

    A los 53 segundos, Uli Hoeness derribó a Johan Cruyff dentro del área y Johan Neeskens convirtió el penal a los 88 segundos. Fue el gol más rápido de una final mundialista, aunque Alemania reaccionó con tantos de Paul Breitner y Gerd Müller para imponerse por 2-1.

  7. Passarella, Baresi y Ronaldo fueron campeones sin jugar un minuto

    El defensor argentino Daniel Passarella, el zaguero italiano Franco Baresi y el delantero brasileño Ronaldo Nazario integraron planteles campeones del mundo sin disputar un solo minuto durante el torneo.

    Passarella fue convocado por Carlos Bilardo para México 1986, pero una infección intestinal y un desgarro muscular le impidieron jugar. Baresi permaneció como suplente durante toda la campaña de Italia en España 1982, mientras Ronaldo, con solo 17 años, acompañó al plantel de Brasil que ganó el título en Estados Unidos 1994.

    Los dos últimos volverían a encontrarse en otra situación histórica. Baresi fue capitán de Italia en la final de 1994 y falló un penal, mientras Ronaldo observó desde la banca la consagración que ocho años más tarde protagonizaría como goleador del Mundial 2002.

  8. Christoph Kramer preguntó si realmente estaba jugando la final

    El mediocampista alemán Christoph Kramer fue incluido como titular a última hora en la final de Brasil 2014 debido a una lesión de Sami Khedira durante el calentamiento previo al encuentro ante Argentina.

    A los 16 minutos, Kramer sufrió un fuerte golpe en la cabeza tras chocar con el defensor argentino Ezequiel Garay. El alemán continuó jugando desorientado y llegó a preguntarle al árbitro italiano Nicola Rizzoli si aquel partido era la final de la Copa del Mundo.

    Rizzoli advirtió a los jugadores alemanes y Kramer fue sustituido a los 31 minutos. El futbolista celebró posteriormente la conquista de Alemania, pero reconoció que perdió completamente los recuerdos de lo ocurrido durante el encuentro.

  9. Tres maldiciones se repitieron en todas las finales

    Las definiciones mundialistas estuvieron acompañadas por numerosas cábalas y coincidencias. Hasta ahora, ningún entrenador extranjero llevó a una selección al título, ningún futbolista que había ganado el Balón de Oro durante ese mismo año se coronó campeón y tampoco lo consiguió el país que comenzó el torneo en el primer lugar del ranking FIFA.

    La última coincidencia amenaza a Argentina, que inició el Mundial 2026 como líder de la clasificación. La Albiceleste, no obstante, cuenta con otras estadísticas a su favor: ningún entrenador mayor de 60 años levantó la copa y tampoco fue campeón un equipo que terminó la fase de grupos sin recibir goles, antecedentes que afectan al seleccionador español Luis de la Fuente y a su equipo.

  10. La copa no se toca antes de la final y no es solo por superstición

    La tradición indica que los futbolistas no deben tocar el trofeo antes de conquistar una competición. Algunos jugadores incluso evitan mirarlo cuando ingresan al terreno de juego para disputar una final.

    En el caso de la Copa del Mundo, no se trata únicamente de una superstición. El protocolo de seguridad de la FIFA establece que el trofeo original solo puede ser manipulado sin guantes por campeones mundiales, jefes de Estado y el presidente del organismo.

    Por esa razón, quienes transportan o exhiben la copa utilizan guantes especiales y los futbolistas finalistas deben esperar hasta la ceremonia de premiación para tocarla por primera vez, siempre que hayan conseguido el título.