Agente del Servicio Secreto fue detenido por feroz "mechoneo" a universitarios
Las víctimas sufrieron golpizas a lo largo de varios días y terminaron con daño renal.
El acusado fue suspendido y afronta cargos por homicidio involuntario.
Policías de la zona metropolitana de Miami detuvieron a un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos y a otros dos hombres por una "novatada universitaria" que provocó daños graves a varias víctimas.
El Servicio Secreto separó del cargo, con licencia administrativa, al agente Marquez Christopher Pinder, de 29 años, tras su arresto en el condado de Miami-Dade, donde se lo acusa de participar en una golpiza de varios días contra jóvenes en la ciudad de Sweetwater.
Michael Townsend, agente especial del Servicio Secreto a cargo de la Oficina de Campo de Miami, aseguró en un pronunciamiento que la agencia está "cooperando plenamente con la investigación".
"No puedo hacer comentarios sobre los detalles de la investigación en curso. Sin embargo, puedo decir que el empleado está con licencia administrativa y lo ha estado desde el momento en que recibimos la notificación", indicó Townsend a la agencia de noticias EFE.
"Abuso y delito"
Pinder quedó detenido junto con Jared Lamar James, de 26 años, y Elijah Delano Dyous, de 29 años, tras una investigación de las autoridades estatales y del condado de Miami-Dade que descubrió que, presuntamente, vejaron a jóvenes que incluso terminaron con daño renal.
Los incidentes "involucraron palizas prolongadas y reiteradas con bastones y paletas" en al menos dos residencias de la ciudad de Sweetwater del 1 al 4 de abril, según un comunicado de la fiscal estatal en Miami-Dade, Katherine Fernández.
Ante las heridas de las víctimas, los acusados afrontan cargos por homicidio involuntario en grado de tentativa con arma mortal, agresión agravada con arma mortal o causante de gran daño físico y novatadas con arma mortal.
"En Florida, las novatadas son abuso y son un delito. Con demasiada frecuencia, sus víctimas terminan en tumbas o en camas de hospital", apuntó la fiscal Fernández.
"Este caso, en el que las víctimas requirieron hospitalización, ofrece ejemplos contundentes del peligro de estas prácticas", añadió.

El escándalo ocurre en un momento en que el Servicio Secreto afronta críticas por presuntas fallas de seguridad, como en el intento de asesinato de Donald Trump cuando era candidato presidencial, en la campaña electoral de 2024, en Butler, Pensilvania.
Ello derivó en la dimisión de la entonces directora del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle, además de la suspensión de varios agentes.
"Exigimos a nuestros empleados los más altos estándares. El Servicio Secreto mantiene su compromiso con la rendición de cuentas, el profesionalismo y la integridad, y cualquier conducta indebida se abordará de manera rápida y adecuada una vez que concluya el proceso investigativo", dijo Michael Townsend sobre el caso en Miami.