Ministerio de Seguridad expuso baja sostenida en homicidios y victimización en cuenta pública
Según las cifras oficiales, la victimización de los hogares disminuyó de 23,5% a 22,2%. Los homicidios completaron tres años consecutivos a la baja, pasando de 1.330 víctimas en 2022 a 1.091 durante 2025.
Los delitos de secuestro también registraron dos años de descenso continuo en el país.
El Ministerio de Seguridad Pública presentó este miércoles su segunda cuenta pública institucional, instancia en la que dio a conocer un balance con resultados favorables en materia de combate a la delincuencia.
De todas maneras, las autoridades remarcaron que el crimen organizado se mantiene como el desafío prioritario para la seguridad pública del país.
Caída en homicidios y reducción en la victimización
De acuerdo con las estadísticas presentadas en el reporte oficial, el país experimenta una mejoría técnica en diversos indicadores de alta connotación social.
En ese sentido, la victimización general en los hogares reportó un descenso desde el 23,5% previo hasta situarse en un 22,2%.
A esta medición se suma el comportamiento de los delitos violentos. Los homicidios en el territorio nacional completaron tres períodos consecutivos con tendencia a la baja, registrando una disminución desde 1.330 víctimas en el 2022 a 1.091 casos durante el 2025.
Por su parte, la incidencia de secuestros marcó su segundo año consecutivo de contracción.
Plan Operativo 2026 e incautaciones históricas
Durante la rendición de cuentas, el Ministerio resaltó que el Plan Nacional contra el Crimen Organizado alcanzó un 80% de ejecución.
En términos logísticos, la gestión derivó en la entrega de 905 vehículos para las fuerzas de orden y seguridad, alcanzando además el volumen más alto de incautación de sustancias ilícitas en la historia de Chile.
De cara al futuro inmediato, la cartera dio a conocer la Hoja de Ruta del Plan Operativo 2026. Esta propuesta integral reúne 65 medidas estratégicas orientadas a profundizar el control en pasos fronterizos, reforzar la seguridad penitenciaria, optimizar la gestión de las policías y potenciar la persecución penal frente a bandas criminales organizadas.