[VIDEO] Besos sarcásticos y furia rival: La noche de furia que vivió Neymar en clasificación de Santos
El astro brasileño fue insultado por la hinchada de Remo y terminó desencadenando una verdadera batalla verbal.
Una noche de alta tensión y puro drama se vivió en el Estádio "Evandro Almeida", de Belém, recinto donde Santos logró avanzar a los cuartos de final de la Copa de Brasil tras vencer por 1-0 a Remo, en un compromiso marcado por el tenso y caótico protagonismo de Neymar Jr.
La hostilidad hacia la figura del "Peixe" se sintió desde la previa. Pese a no ser titular, "O Príncipe" fue recibido por la hinchada local con duros insultos y cánticos en su contra. Lejos de amedrentarse, el '10' respondió con sarcasmo: primero levantó los brazos y luego comenzó a enviar besos a la tribuna, encendiendo aún más los ánimos.
En lo deportivo, el delantero ingresó en el segundo tiempo y terminó siendo determinante. A los 73 minutos, Neymar metió una asistencia precisa para que Rony anotara el único gol de la noche, sellando el boleto del cuadro paulista a la siguiente ronda.
Sin embargo, el pitazo final no trajo la calma. Neymar volvió a despedirse lanzando besos a los fanáticos locales, lo que desató el caos en los pasillos del estadio. En la zona mixta, las cámaras captaron al atacante completamente fuera de sí y debiendo ser contenido por el personal de seguridad mientras le gritaba enfurecido a los rivales: "¡Eliminado, eliminado!".
Las provocaciones del seleccionado brasileño generaron una durísima respuesta por parte del presidente de Remo, Antonio Carlos Teixeira, quien disparó sin filtro contra el jugador.
"Santos no necesita de esto. Ese vagabundo de Neymar, que es idolatrado por un montón de niños, hizo sus payasadas y encima vino a provocar. ¡Nosotros somos culpables de idolatrar a un montón de vagabundos como ese tipo!", expresó desatado el dirigente.
El clima hostil continuó incluso fuera del recinto deportivo, donde el automóvil que trasladaba al astro paulista fue rodeado por una multitud de simpatizantes locales que impidieron su libre tránsito durante varios minutos, cerrando una jornada tan accidentada como festiva para el equipo de Neymar.