¿Hace cuánto no visitas el parque Fantasilandia? Este puede ser el momento perfecto para volver
El parque de diversiones vive su última temporada en el Parque O'Higgins antes de mudarse a Lo Herrera. Vuelve y despide toda una era.
¿Hace cuánto que no sientes ese cosquilleo en el estómago cuando una atracción trepa lentamente hasta lo más alto y se queda suspendida un instante antes de soltarse? ¿O esa risa entre nerviosa y feliz al bajarte de la montaña rusa, con las piernas temblando y ganas de subir otra vez? Si esas sensaciones te suenan lejanas, quizás llevas demasiado tiempo sin visitar Fantasilandia.
Entre los panoramas para niños en Santiago que han acompañado a varias generaciones, pocos guardan tanta memoria compartida. Y este año, en particular, hay una buena razón para volver.
¿Por qué este puede ser el momento perfecto para volver al parque Fantasilandia?
Esta vez, además del recuerdo, hay un motivo muy concreto para animarse. Quedan pocos meses para que Fantasilandia cierre sus puertas en el Parque O'Higgins —su hogar durante más de 48 años— para instalarse en Lo Herrera, en un terreno mucho más grande que incluso sumará un parque acuático. Es decir, la posibilidad de despedirte de ese lugar que conociste de niño tiene los días contados.
El reencuentro con los juegos que marcaron tu juventud
Muchas de las atracciones que recuerdas siguen ahí, intactas y funcionando. El Boomerang todavía dispara adrenalina con sus vueltas hacia adelante y hacia atrás; el Tagadá sigue girando entre gritos; y el Castillo Encantado —el símil de la Mansión Siniestra para los más antiguos— continúa poniendo a prueba a los más valientes. Reencontrarte con ellos, ya adulto, tiene un sabor distinto: el vértigo es idéntico al de entonces, pero ahora se mezcla con el recuerdo de quién eras la última vez que te subiste.
La cuenta regresiva de una era
Cada temporada que pasa nos acerca al final de esta historia. Volver ahora significa recorrer por última vez un lugar cargado de recuerdos y despedirlo como se merece, antes de que quede solo en la memoria. No es un cierre cualquiera: es el fin de una era muy querida por varias generaciones.
Lo que descubrirás distinto si vuelves hoy
Si tu última visita fue hace años, te espera más de una sorpresa. El parque nunca se quedó quieto: mientras tú crecías, fue renovando su oferta y sumando experiencias que probablemente no alcanzaste a conocer.
Nuevas atracciones que renovaron el recorrido de Fantasilandia
Con el paso del tiempo se sumaron juegos que aportan aún más adrenalina y renovaron por completo el recorrido del parque. Hay alturas que antes no existían, giros más audaces y experiencias pensadas para quienes buscan un susto de otro nivel.
Aunque creas que conoces el parque de memoria, vas a descubrir rincones y máquinas que no estaban la última vez que entraste.
Un panorama para disfrutar en familia y con los más pequeños
No todo es vértigo. También hay zonas más tranquilas, juegos a la medida de los más pequeños, espectáculos y lugares para comer algo con calma. Es el tipo de salida que resulta igual de entretenida para un grupo de amigos que para un día en familia: mientras los más audaces buscan las experiencias vertiginosas, el resto disfruta a su ritmo, sin que nadie quede fuera de la diversión.
El último año en un lugar histórico
Por eso, volver este año no es una visita cualquiera: es revivir tu propia historia y, al mismo tiempo, ser parte del cierre de una etapa que quedará grabada en la ciudad.
Junta a quienes compartieron contigo esas tardes de infancia, elige una fecha y regálate un día que mezcle emoción y recuerdos. Antes de que este lugar cambie para siempre, el parque Fantasilandia te espera para una última vuelta donde todo comenzó.
Este es un contenido presentado por Fantasilandia.