Académico llamó a regular la gestación subrogada en Chile y descartó prohibirla

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Autor: Cooperativa.cl

En Cooperativa, el abogado Pablo Aguayo, docente de la U. de Chile, enfatizó que vetarla "te pone en una situación de imposibilidad para tratar cuestiones que ya están sucediendo".

Advirtió que en este debate se observa "una conjunción entre un feminismo radical con una posición más conservadora".

 Unsplash/Amr Taha™ (archivo)

El especialista afirmó que la ausencia de normativas priva a las familias, por ejemplo, de licencias laborales clave "para acompañar a sus hijos en el apego".

Ante el avance del debate legislativo sobre las técnicas de reproducción asistida, el abogado Pablo Aguayo, académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, enfatizó la urgencia de regular la gestación subrogada en el país en lugar de optar por su prohibición.

En conversación con Una Nueva Mañana en Cooperativa, el docente sostuvo que se debe abordar la materia con evidencia y aperture al diálogo, recalcando que vetarla no impide su práctica.

"Mi opinión es: investiguemos, veamos la experiencia comparada y abrámonos al debate para poder regular. Lo que no se tiene que hacer es prohibir, porque la prohibición te pone en una situación de imposibilidad para tratar cuestiones que ya están sucediendo en Chile", afirmó.

"Regular no significa promover, sino establecer las condiciones bajo las cuales este tipo de actividad se va a poder realizar. Como es una actividad que ya se realiza -en Chile hay parejas, hombres y mujeres, que han tenido sus hijos por gestación subrogada- no podemos desconocer una realidad. Esto es muy importante, porque desconocerla va a generar prejuicios y estigmas. La mejor forma de enfrentarla es regular las condiciones del contrato o de las relaciones que se establecen entre las partes", puntualizó.

Brechas en derechos sociales y la necesidad de un marco integral

En el Congreso Nacional se discuten en paralelo dos iniciativas con enfoques totalmente opuestos sobre la gestación subrogada: un proyecto, con tramitación en la Cámara de Diputadas y Diputados, que busca prohibir y sancionar drásticamente la práctica y una moción reciente, radicada en el Senado, orientada a regularla bajo un formato estrictamente altruista, buscando prohibir explícitamente el lucro o la intermediación comercial.

El especialista advirtió que la falta de un marco legal no detiene la gestación por sustitución, sino que genera vacíos jurídicos, desprotección para los niños y barreras de acceso a beneficios básicos, como el postnatal.

"Aquellas familias que han gestado por subrogación, como no está reconocido en Chile, no tienen, por ejemplo, la posibilidad de contar con esos días de licencia laboral. Si uno está preocupado de la maternidad o de la crianza, estos padres deberían tener, como todos los demás, el tiempo suficiente para acompañar a sus hijos en el apego", ejemplificó Aguayo.

Asimismo, subrayó que este debate debe integrarse a una discusión más amplia, ya que la legislación chilena carece actualmente de un marco normativo general para el conjunto de las técnicas de reproducción asistida.

"Lo más relevante es regular a nivel general la gestación por subrogación junto con otras técnicas de reproducción asistida. Esto también es relevante ponerlo sobre la mesa: la regulación de la gestación por subrogación es parte de una regulación más general de las técnicas de reproducción asistida que no existe actualmente en Chile", indicó el abogado. 

La "conjunción" entre feminismo radical y conservadurismo

Al analizar los sectores que se oponen a estas iniciativas, Aguayo señaló que la clásica dicotomía entre posturas liberales y conservadoras no resulta totalmente efectiva para entender las posiciones en juego.

El experto explicó que "el primer proyecto presentado en la Cámara de Diputados, que es el proyecto más duro respecto del tratamiento de esta materia, lleva una firma transversal desde una izquierda más progresista hasta el Partido Republicano y el Social Cristiano. Entonces, ahí se pierde un poco esta distinción liberal-conservador. De hecho, dentro del propio feminismo hay una tensión muy grande tanto respecto de este debate como de otros que quiebran o ponen una dificultad en la toma de posición unificada, como, por ejemplo, el aborto". 

"En este caso hay una conjunción entre un feminismo radical con una posición más conservadora que trata de proteger a la mujer", apuntó, argumentando que, si bien se busca proteger a la mujer de la explotación mercantil o la cosificación, "el tema de la protección de la mujer también cae en el paternalismo". 

"Eso es como el contraargumento de la otra posición (de quienes están a favor de la regulación); es decir, está bien el cuidado de la mujer, pero tengamos también precaución de no caer en una posición paternalista extrema de prohibirles a las personas hacer cuestiones bajo las cuales ellas son autónomas, son libres y existe un consentimiento informado", sostuvo.

Finalmente, el abogado hizo un llamado a los legisladores a "escuchar las voces que llevan trabajando 40 años sobre técnicas de reproducción asistida",no dejarse "influenciar tanto por cuestiones morales" y a "poner argumentos razonables en el debate público más que a presentar argumentos o caricaturas con los cuales no se puede debatir".