Ciervo fue sacrificado tras atacar a un adulto mayor en un parque de Londres
La víctima -que estaba disfrutando de un picnic- sufrió heridas en el pecho y tuvo que ser hospitalizada.
Aparentemente el animal iba en busca de comida: una costumbre propiciada por la porfía de los propios humanos, que ignoran las órdenes de no darles alimento.
La tragedia tuvo como escenario al parque Richmond, uno de los más grandes de la capital británica, conocido por su población de decenas de ciervos que merodean en libertad.
Un ciervo en libertad atacó el pasado fin de semana a una persona que hacía picnic en el parque de Richmond (suroeste de Londres) y tuvo que ser sacrificado por el personal del recinto.
El hombre, de unos 60 años, sufrió heridas en el pecho y tuvo que ser hospitalizado, pero está fuera de peligro, según recogieron el martes los medios británicos.
El animal iba en busca de comida debido a la extendida práctica entre los excursionistas de proveerles alimento, pese a los avisos que por todo el parque advierten contra esta práctica.
Concretamente, los mensajes indican a las personas que no deben acercarse a más de 50 metros de un ciervo.
Con mil hectáreas (25.000 acres), Richmond es uno de los parques más grandes de Londres, y es conocido precisamente por su población de decenas de ciervos que merodean en libertad en sus praderas.
Estos animales son populares por tratarse de los mamíferos más grandes de los nativos de las islas británicas, ya que pueden alcanzar hasta los 200 kilos.