Para Longton, errores de la reforma de seguridad delatan apuro y no "fanatismo ni autoritarismo"
El senador RN dijo a Cooperativa que el proyecto del Gobierno contiene "elementos preocupantes", especialmente respecto al nuevo estado de excepción, pero "sin ninguna duda van a ser corregidos".
Los atribuyó a una premura comunicacional, a una "falta de rigurosidad técnica y de especialistas en áreas constitucionales, y de fortaleza de la parte política", incluyendo el trabajo prelegislativo.
Longton valoró que el ministro García se abriera a bajar la urgencia de la propuesta. Dijo estar en contra de retirarla, pero a favor de retrasar su tramitación, aunque "esa postergación quizás a dónde nos lleve".
En conversación con El Diario de Cooperativa, el senador Andrés Longton (Renovación Nacional) desestimó este lunes los cuestionamientos que tildan de "iliberal" la polémica reforma constitucional en materia de seguridad impulsada por el Gobierno, aunque admitió que el proyecto contiene "elementos preocupantes".
El parlamentario atribuyó los fallos de diseño de la iniciativa a la apuro comunicacional de La Moneda y a la falta de rigor técnico de algunos equipos ministeriales, descartando una intención autoritaria por parte del Presidente José Antonio Kast.
Frente a posturas como las del senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke —quien advirtió que la propuesta "raya en lo iliberal" y otorga suprapoderes—, Longton aseguró que calificar la iniciativa bajo ese cariz resulta "exagerado".
"Me parece que acá no hubo un tema premeditado; acá hubo un error en algunos elementos que van a ser derechamente corregidos, y eso revela que el espíritu que tuvo el Presidente, que tiene el Gobierno, no es ni iliberal ni autoritario ni mucho menos. Me parece que no va por ahí la cosa. Obviamente tiene elementos que parecieran ir en esa línea, pero eso no quiere decir que haya habido un intento deliberado de llegar a aquello", aseveró.
A su juicio, el Mandatario "no ha dado señales desde marzo hasta ahora de avanzar en esa línea —es decir, de generar espacio de reforma para poder perpetuarse, tener más poderes—; todo lo contrario: han sido señales siempre de mayor moderación, de mayor unidad, de diálogo. No ha tenido tintes ni de fanatismo ni puramente ideológicos respecto a defender a ultranza determinadas cosas que pudieran tener esos rasgos".
"Ahora, obviamente esta reforma contiene elementos preocupantes, pero a mí me preocuparía más que el Gobierno mantuviera una oposición dura, intransigente, respecto a eso", insistió Longton.
Respecto al origen de las falencias en el texto, el legislador RN cree que "responde a la falta de rigurosidad técnica de algunos equipos y fortaleza de la parte política y falta de especialistas en determinadas áreas (...). Me parece que a veces hay un exceso de juventud e inexperiencia en algunos equipos".
Asimismo, relacionó el apresuramiento con la pauta comunicacional del Ejecutivo: "Desde La Moneda puede haber ciertos apuros o quizás tratar de llevar el tema lo más comunicacional posible, y eso obviamente que genera que los proyectos salgan con rapidez sin el diseño deseado y sin el trabajo prelegislativo necesario".
Las correcciones en el Congreso
Aunque reconoció que la reforma contiene "elementos preocupantes", particularmente en torno a las atribuciones del nuevo estado de excepción y la necesidad de "bajar la cantidad de días respecto a la revisión y la aprobación", Longton enfatizó que existen aspectos centrales que justifican la discusión constitucional, como la regulación de regímenes carcelarios de aislamiento para el crimen organizado.
"Para mí lo más relevante es lo de los regímenes carcelarios, respecto a la estructura que pretende implementar Chile, parecido al sistema italiano de aislamiento, incomunicación y rigidez para los líderes del crimen organizado. Me parece que eso, obviamente de una manera más minimalista, más acotado, es relevante para que puedan habilitar la ley y el reglamento cosas que no están reguladas en Chile, y poder tener un seguro para eventuales recursos de amparo y protección, principalmente por temas de discriminación arbitraria", arguyó el parlamentario.
Sobre los puntos críticos del proyecto, el integrante de la Comisión de Seguridad de la Cámara Alta aseguró que "sin ninguna duda van a ser corregidos", valorando la disposición al diálogo mostrada por el Comité Político para morigerar la propuesta en el debate parlamentario.
Además, Longton calificó de "una buena señal" la gestión del ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García —también militante de RN—, al abrirse a reducir la urgencia de la propuesta en el Congreso para permitir un diálogo más pausado.
Finalmente, respecto a la opción de retirar la iniciativa ante las severas críticas, el senador descartó esa posibilidad: "Más que retirarse —porque creo que sería un error retirarla—, creo que puede ser que se postergue desde el punto de vista del contenido y la discusión de la misma (...) Lo que no descarto es que esto pueda postergarse un poco, y quizás esa postergación quizá a dónde nos lleve. Retirarla revelaría de que no hay nada que reformar y me parece que sí lo hay y en eso hay coincidencia incluso con partidos de oposición", puntualizó.