Cambio de hora en Chile: ¿Cuándo comienza el horario de verano?
Los relojes se deberán adelantar una hora en todas las regiones, salvo Aysén y Magallanes.
Chile esta próximo a aplicar un nuevo cambio de hora, instancia en la que se ajustan los relojes para marcar el inicio del horario de verano.
Esta medida, que se repite cada año y que tuvo su primer ajuste en abril con el inicio del horario de invierno, busca optimizar el uso de la luz natural y se aplica de manera distinta dependiendo de la zona del país.
¿Cuándo se aplicará el horario de verano en Chile?
El cambio de hora comenzará a regir a partir de este sábado 5 de septiembre, cuando se deberán adelantar los relojes 60 minutos en casi todas las regiones de Chile continental, salvo en Aysén y Magallanes, donde se mantendrá el huso horario actual (UTC-3).
Es decir, al momento en que los relojes marquen las 00:00 horas, deberán adelantarse directamente a la 01:00 de la madrugada del domingo 6 de septiembre.
Cabe destacar que en Chile Insular, Isla de Pascua y las islas Salas y Gómez, el cambio de hora se realizará a las 22:00 horas del primer sábado de septiembre.
¿Cómo adaptarse sin alterar la rutina del sueño?
Si bien esta medida suele ser valorada, ya que permite que oscurezca más tarde y el día se haga más largo, producirá un desajuste funcional a muchas personas al implicar mañanas más oscuras, afectando a su rutina y alterando sus ciclos de sueño durante las primeras semanas con mayor somnolencia, dificultades para concentrarse y menor productividad.
El neurólogo Álvaro Vidal, de la Unidad del Sueño de Clínica MEDS, explicó que "el horario de invierno es el más fisiológico, porque permite que amanezca y oscurezca más temprano. Esto se asemeja más a los patrones naturales de secreción de melatonina que debieran existir", y en contraste, el horario de verano "retrasa la liberación de la melatonina y, por ende, el inicio del sueño".
Para enfrentar este cambio de la mejor forma posible, el especialista recomendó tener de siete a ocho horas de sueño; intentar no alimentarse en exceso durante la noche, así como consumir cafeína, té, bebidas cola o el mate pasado el mediodía.
Asimismo, Vidal llamó a "evitar pensar en los problemas del día o planificar el día siguiente al estar acostados con la intención de dormir"; no tomar siestas; evitar el uso excesivo de pantallas y de alarmas recurrentes en los celulares, esto último pues "genera un sueño fraccionado de muy mala calidad y no mejorará el rendimiento durante el día".
Efecto en el comportamiento de niñas y niños
Uno de los grupos más afectados por el ajuste son niñas y niños, que pueden presentar irritabilidad, alteraciones en el estado de ánimo y dificultades para dormir, aunque la académica Cindy Villalón, de la Facultad de Psicología de la Universidad UNIACC, aclaró que solo se debe acudir a un especialista si estos síntomas se prolongan por una o dos semanas o más.
Respecto a cómo amortiguar estos efectos en menores de edad, la docente planteó que "es fundamental que generemos hábitos saludables, como hacer ejercicio, mantener una buena hidratación y una nutrición balanceada".
En el caso de niñas y niños neurodivergentes, en particular dentro del espectro autista, dado que "para ellos las rutinas son fundamentales, los cambios se deben hacer de forma gradual: en intervalos de cinco a 10 o 15 minutos como máximo, ir modificando el horario en que van a dormir y en el que se van a alimentar", y así prevenir eventuales crisis asociadas con el ajuste.