Camilo Escalona y su pensamiento político: Sus columnas en Cooperativa
"El país necesita un ministro del Interior que respete la independencia del Poder Judicial", escribió en 2011 el histórico dirigente socialista, quien falleció este viernes a los 71 años.
Hizo suya una constante crítica social desde una perspectiva redistributiva, cuestionando cambios favorables a los sectores más ricos, y defendiendo derechos laborales y sociales.
Escalona marcó un perfil que daba cuenta de su identidad como militante, marcado por el exilio, la clandestinidad y su rol en la Comisión Política del Partido Socialista, así como su participación como dirigente y parlamentario tras el retorno a la democracia.
Camilo Escalona Medina, quien falleció este viernes a los 71 años, fue el más prolífico autor en la sección de Opinión de Cooperativa, donde escribió 762 columnas, la primera de ellas en noviembre de 2011, titulada "La obstinación presidencial" y en la que abordaba la situación del entonces ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, durante el primer Gobierno de Sebastián Piñera.
"El gobernante en su fuero interno conoce la razón, pero el país necesita un ministro del Interior que respete la independencia del Poder Judicial y que rectifique una estéril política represiva, por una acción capaz de prevenir y sancionar adecuadamente el delito que se comete en nuestro país", resumía en aquel texto.
El histórico dirigente socialista marcó un perfil que dada cuenta de su identidad como militante, marcado por el exilio, la clandestinidad y su rol en la Comisión Política del Partido Socialista junto a Clodomiro Almeyda, así como su participación como dirigente y parlamentario tras el retorno a la democracia.
Con énfasis en la memoria histórica de la izquierda chilena, la lucha por la democracia y las víctimas de la dictadura; Escalona también realizaba en sus columnas el ejercicio de mirar el presente a través de hitos de la historia contemporánea, como la campaña presidencial de 1970, el golpe de Estado y la represión, en un plan de referencia moral para interpretar la coyuntura política y advertir contra lo que describía como "regresión conservadora": el avance de la ultraderecha.
También dedicó diversos textos a los procesos electorales y constitucionales: el plebiscito de septiembre de 2022, el ascenso electoral de José Antonio Kast, la candidatura de Jeannette Jara y la evaluación del gobierno de Gabriel Boric, del que fue férreo defensor, particularmente frente a disensos públicos de dirigentes de los partidos que lo apoyaban y un usual "sectarismo" en la izquierda chilena.
También Escalona hizo suya una constante crítica social y económica desde una perspectiva redistributiva, cuestionando cambios tributarios favorables a los sectores más ricos, defendiendo derechos laborales y sociales, y apuntando a la concentración del poder económico, tanto en Chile como en el mundo.
En su última columna, del 27 de abril de 2026 y titulada "La avaricia insaciable", el dirigente socialista apuntaba: "Esto es lo primordial del gobierno de ultraderecha, recurrir a las medidas, legítimas o ilegítimas, que le validen en el poder, lo extiendan y consoliden. En eso sí son exactamente igual a Pinochet. Su objetivo supremo es el poder de los grandes consorcios, entregando el patrimonio nacional al 1% de la población".
"No resulta una ironía recordar la conclusión a la que llegó Carlos Marx, a través de sus larguísimas horas de estudio de la evolución y el desarrollo económico y social y afirmar que el capitalismo, a la postre, sería víctima de sus propias e insalvables contradicciones. En la era nuclear, el peligro es que tales conflictos y confrontaciones desencadenan guerras devastadoras que destruyen naciones y territorios inmensos, llegando incluso a arriesgar el futuro de la humanidad toda", reseñaba.