Confesión reabre el caso de joven desaparecida hace 18 años en Conchalí

Publicado:
- Periodista Radio: Felipe Cofré
- Periodista Digital:
Cooperativa.cl

Un hombre de 42 años se presentó ante Carabineros y afirmó haber asesinado a Mariana Sepúlveda en 2008.

El OS9 realiza diligencias en su vivienda.

 PDI (archivo)

A la víctima -de 19 años en ese entonces- se le perdió el rastro aquel día, después de haber salido de su domicilio para dirigirse a su colegio a fin de encontrarse con una amiga. Posteriormente, su madre ingresó una denuncia.

Un sujeto de 42 años confesó haber asesinado a Mariana Loreto Sepúlveda León, mujer que desapareció hace 18 años en la comuna de Conchalí.

La víctima -de 19 años en ese entonces- se esfumó el 29 de agosto del año 2008, después de haber salido de su domicilio para dirigirse a su colegio a fin de encontrarse con una amiga. 

Sin embargo, nunca apareció y su madre interpuso una denuncia, lo que originó una búsqueda que se ha extendido por casi dos décadas. 

En este contexto, un nuevo antecedente se sumó el domingo al caso: su presunto homicida se dirigió a la Quinta Comisaría de Carabineros de Conchalí para confesar que mantenía una relación con ella y que la asesinó tras una discusión.

Posteriormente, según contó el hombre -identificado como Ghislaine Quiroz y vecino de la desaparecida-, la enterró en su vivienda y, cinco años después, en 2013, exhumó los restos y los puso en la basura. 

Personal del OS9 de Carabineros desarrolla diligencias en el inmueble para verificar la veracidad de los hechos y dar con algún rastro del cuerpo.

"Nunca se tocó el tema, se hablaba de la desaparecida, pero a lo lejos"

Los vecinos del sector expresaron su sorpresa ante el caso.

"Es impresionante, porque esta casa tuvieron que excavar todo el terreno (...). Hay varias (cámaras de seguridad en el lugar); varios tienen equipo en sus casas. Y bueno, yo nunca vi a nadie, nunca lo vi a él, a la persona que hizo desaparecer a la niña", contó un residente.

"Yo llevo aquí seis años y (el crimen) está de mucho antes. Los vecinos nunca hablaron, nunca tocaron el tema, se hablaba de la persona que estaba desaparecida, (pero) de a lo lejos no más", relató.

Se presume que el sujeto decidió confesar frente al temor de morir sin revelar lo ocurrido, ya que anteriormente habría sufrido un accidente cerebrovascular.