Chilena trans fue sepultada con su antiguo nombre en España: Investigan posible delito de odio
Tras un nuevo intento de suicidio, la mujer buscó nuevamente apoyo en sus padres, pero estos se lo habrían negado. Al día siguiente, la joven murió.
La Fiscalía de Delitos de Odio de España investiga un posible delito de odio póstumo luego de que los padres adoptivos de una joven chilena trans, que se quitó la vida en 2022, decidieran sepultarla utilizando el nombre que tenía antes de su transición y fotografías de la época en que se identificaba como hombre.
Se trata de Daniela M.S., nacida en Santiago en 2000 y adoptada a los dos años por una pareja española de Santander, quien, según la denuncia presentada ante la justicia, comenzó desde niña a manifestar cuestionamientos sobre su identidad y orientación sexual, situación que habría generado conflictos con su familia y que llevó a sus padres a buscar atención psiquiátrica cuando tenía 10 años.
De acuerdo con los antecedentes expuestos en la denuncia, Daniela habría recibido tratamientos psicológicos y farmacológicos orientados a modificar aspectos relacionados con su identidad y a reforzar los valores religiosos de su familia, mientras que durante su adolescencia, cuando comenzó a identificarse como mujer trans, habría sido enviada durante varios meses a un convento.
La denuncia fue impulsada por Euforia, una organización española que agrupa a familias de personas trans, que tomó el caso para defender la memoria de Daniela y llevar los antecedentes ante la justicia, según informó El País.
Según sostiene el profesional a cargo, lo ocurrido no corresponde únicamente a un conflicto familiar, sino que habría vulnerado la dignidad y la identidad de la joven incluso después de su muerte.
Antes de cumplir 16 años, Daniela sufrió una crisis que terminó con una hospitalización y recibió un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad, mientras que en 2017 comenzó a acceder a atención especializada para personas trans, con acompañamiento psicológico y tratamiento hormonal.
Posteriormente, los servicios sociales intervinieron y sus padres perdieron la tutela, por lo que Daniela, ya mayor de edad y viviendo en Madrid, continuó su vida de manera independiente, aunque enfrentó un primer intento de suicidio tras sufrir acoso en redes sociales y más tarde estudió estética mientras trabajaba en un bar.
Según sus cercanos, la situación volvió a complicarse cuando Daniela comenzó a visibilizarse como mujer trans, etapa en la que habría perdido su trabajo. En abril de 2022, luego de un nuevo intento de suicidio, buscó nuevamente apoyo en sus padres, pero estos se lo habrían negado. Al día siguiente, la joven murió.
Luego de su fallecimiento, sus padres quedaron a cargo de gestionar la sepultura como herederos legales, tras lo cual utilizaron el antiguo nombre masculino de Daniela y colocaron fotografías correspondientes a una etapa previa a su transición.
La Fiscalía de Delitos de Odio consideró que existían antecedentes suficientes para investigar si la conducta de los padres pudo estar motivada por una intención de humillar a Daniela debido a su identidad de género, mientras que la organización denunciante plantea que la dignidad y la identidad de una persona no deberían desaparecer con su muerte.