"La Isla Olvidada", una caótica y colorida historia sobre crecer y querer
Dos amigas deben enfrentarse a fantásticas situaciones que pondrán su amistad a prueba en lo nuevo de DreamWorks Animation.
Del mismo equipo creativo de "Gato con botas: El último deseo", es la apuesta más alocada de DreamWorks hasta el momento.
Situada en una ciudad costera de Filipinas en algún momento de la década de los '90, rodeada de muchos colores y una inconfundible banda sonora que solo puede ser ubicada entre 1985 y 1999, "La Isla Olvidada" ("Forgotten Island") nos presenta a sus protagonistas "Jo" y "Raissa", amigas inseparables desde de la infancia que, bajo el grito de "¡Tayo na!", prometen constantemente que estarán juntas toda la vida para, algún día, encontrar la fantástica isla de Nakali.
Nakali es una isla mítica con la que "Jo" y "Raissa" se obsesionan al escuchar las historias que "Lola", abuela de "Jo", les cuenta una y otra vez. El problema es que la isla parece no ser es un lugar físico así que, por más que el par busque incansablemente, no hay forma de llegar... a menos que Nakali te encuentre en el momento preciso.
Coescrita y codirigida por Joel Crawford y Januel Mercado, quienes ya fueron equipo en "Gato con botas: El último deseo", es la apuesta más alocada de DreamWorks hasta el momento.
No precisamente por su historia, que es una bonita -y más profunda de lo que parece- leyenda sobre lo que significa mantener una amistad con el paso del tiempo, sino por su propuesta visual, claramente influenciada por la frescura de mezcla de técnicas animadas 2D y 3D que trajeron el "Spider-Verse" (2018), "Tortugas Ninja: Caos mutante" (2023) y "K-Pop Demon Hunters" (2025) a la industria en los últimos años.

Ya no se necesita una animación pulcra y pulida para transmitir el mensaje. Exagerar expresiones y honrar videojuegos y el anime con los cuales los creadores crecieron está absolutamente permitido.
El momento de visitar Nakali llega justo cuando las amigas llegan a una encrucijada en su amistad. Aparece un portal hacia la isla mientras discuten y, una vez que despiertan en la playa del mítico lugar, se dan cuenta de que no recuerdan nada de las últimas doce horas.
Aquí es cuando conocen a "Raww", un energético ser que fluctúa entre ser un humano y un perro askal (vocablo filipino para quiltro), quien se une al dúo y les ayuda a recorrer la isla mientras tratan de reconstruir los hechos de la noche anterior, muy al estilo de "¿Qué pasó ayer?", pero claramente sin alcohol ni excesos para mayores de 18 años de por medio.
Con el pretexto de la laguna mental de las protagonistas, el concepto narrativo del flashback se utiliza constantemente, pero no llega a sentirse excesivo. A veces es un simple recurso cómico, pero el resto de las ocasiones se trata sobre los recuerdos compartidos por el dúo en el contexto de su amistad y cómo un mismo hecho es percibido y recordado de formas absolutamente diferentes según la perspectiva de cada persona.

La trama transversal sobre amistad y memoria compartida logra que la película juegue bastante bien con las emociones que propone, y el hecho de que el recuerdo de cada personaje tenga su propia dirección de arte para diferenciarlos es algo muy destacable.
La velocidad con la que suceden las cosas y el abrupto cambio emotivo en algunas escenas a veces puede llegar a ser mucho para el espectador. La sobreestimulación y sobresaturación de contenido, una movida que parece sacada directamente de las redes sociales que no dan respiro entre un reel y otro, no deja mucho espacio para decantar y asimilar las emociones que nos provocan lo que sucede en pantalla, a veces provoca que no permite una comprensión total de lo que se está viendo.
A pesar de eso, "La Isla Olvidada" sale airosa en su premisa, ya que lo auténtico de esta historia llena de elementos de la cultura filipina se sobrepone a la sobrecarga sensorial.
"La Isla Olvidada" se estrena este jueves 24 de septiembre en cines.