Corte ordenó al Registro Civil corregir inscripción errónea de mortinato en el Hospital Van Buren
Pese a que el centro asistencial reconoció la equivocación, el organismo se había negado a corregir el trámite por la vía administrativa.
El deceso del bebé de 26 semanas ocurrió a comienzos de julio, producto de una presunta infección no tratada.
La Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió un recurso de protección presentado en favor de un joven matrimonio y ordenó al Registro Civil rectificar, en un plazo de 24 horas, la inscripción de su hijo, quien fue registrado erróneamente como nacido vivo tras haber fallecido a las 26 semanas de gestación en el Hospital Carlos Van Buren.
El deceso del bebé ocurrió a comienzos de julio producto de una presunta infección no tratada a tiempo que obligó a una cesárea de urgencia.
Pese a que el centro asistencial reconoció la equivocación y emitió el certificado de mortinato correspondiente, el Servicio de Registro Civil e Identificación se negó a corregir el trámite por la vía administrativa.
La abogada Inés Robles, coordinadora del Consultorio Jurídico de la Universidad de Valparaíso y representante legal de la familia, cuestionó la postura inicial del organismo público frente al drama de los afectados.
"El hospital reconoció el error y trató de subsanarlo, pero el mayor obstáculo lo tuvimos por parte del Servicio: teniendo las facultades para corregir administrativamente, decidió no hacerlo, amparado en una visión muy estricta y no enfocada desde la aplicación normativa en favor del administrado, sin considerar razones sociales, personales ni humanas. La Corte es muy clara al señalar que ellos siempre tuvieron facultades para solucionar este tema de manera administrativa", enfatizó la jurista.
Junto con la rectificación del acta de nacimiento, el fallo judicial instruyó al centro asistencial la entrega inmediata de los restos del mortinato a sus padres para su posterior sepultura, fijando además una condena en costas por 500.000 pesos en contra del Registro Civil.
Secuelas de la familia
En paralelo, la madre afectada, Javiera Azúa (23), relató las complejas secuelas emocionales y médicas que enfrenta tras el procedimiento médico, por lo que evalúa iniciar acciones legales o un proceso de mediación que contemple disculpas públicas e indemnizaciones.
"Esta plata no nos va a devolver a nuestro hijo y, a largo plazo, voy a tener que hacerme exámenes para controlarme bien, porque mi pérdida fue por una infección que el hospital no controló antes; necesito ver si mi cuerpo quedó bien", manifestó la afectada.
A través de un comunicado oficial, el Registro Civil informó que dio cumplimiento íntegro a lo ordenado por el tribunal de alzada, quedando a la espera de la comparecencia presencial de los padres para finalizar el proceso a casi tres meses de la pérdida gestacional.