Evópoli: Estando imputado, corresponde que el embajador Zaliasnik deje su cargo
"Lo mejor es que se defienda desde fuera del Gobierno", dijo en El Primer Café el diputado Jorge Guzmán.
Discrepó su colega republicano José Carlos Meza: "Mientras no haya formalización, para mí esto no pasa de ser una jugada política (de la oposición)".
Emilia Schneider (FA) señaló que, más que a Chile, el abogado "defiende los intereses del Estado de Israel" y es un verdadero "activista del genocidio palestino".
El diputado de Evolución Política Jorge Guzmán opinó en El Primer Café que la calidad de imputado que pesa sobre el embajador Gabriel Zaliasnik en el caso Hermosilla obliga a su salida del cargo.
Guzmán ya había fijado una posición similar -en condicional- hace una semana, cuando aún no se confirmaba el referido estatus judcial del representante de Chile en Israel, y lo reforzó ahora, tras el pronunciamiento del martes de la Fiscalía.
"A misma razón, misma disposición: a mí me ha tocado en los anteriores cuatro años referirme a situaciones de personas que estaban en la agenda pública sometidas a investigaciones, imputadas, y si bien es cierto hay una presunción de inocencia respecto a estas personas, yo siempre he sido muy categórico en que no pueden seguir ejerciendo funciones desde el Estado mientras son investigados por hechos que pueden ser constitutivos de delito", dijo Guzmán en Cooperativa.
"Creo que corresponde aplicar la misma lógica, y que el embajador (Zaliasnik) deje su cargo, se remita con toda su fuerza y capacidad a defenderse ante los tribunales de justicia, que sean éstos los que determinen si existen o no responsabilidades, pero que no perjudique, no afecte (con su presencia) la imagen del Gobierno", opinó el exjefe de bancada.
Guzmán recordó que Chile Vamos, en la última negociación parlamentaria, rechazó incluir como candidato a senador a Miguel Ángel Calisto -hoy desaforado- "porque estaba siendo objeto de una investigación penal; investigado solamente, pero pusimos ese criterio, y creo que debe ser el criterio que acompañe las decisiones del Gobierno".
"Si (un personero) está siendo imputado o investigado, lo mejor es que se defienda desde fuera del aparato estatal, desde fuera del Gobierno", reiteró el diputado, que integra el Grupo Interparlamentario Chileno-Palestino.
"Activista del genocidio palestino"
Más dura fue la diputada frenteamplista Emilia Schneider, que forma parte de este mismo Grupo: "Esto no solo es grave porque afecte la imagen internacional de nuestro país; por tener a una persona imputada por estar trenzada con las redes de corrupción, mencionada por Luis Hermosilla en el nombramiento de jueces".
"La imagen que el Gobierno le muestra al mundo es que tolera que una persona esté acusada por eso, y la Justicia determinará si está involucrado o no en la red de corrupción", pero "ése no es el único problema" con el expresidente de la Comunidad Judía de Chile, advirtió.
"También me parece intolerable que el embajador Zaliasnik represente a Chile en un país del que ha sido un activista: él no es un embajador de carrera, es una persona cuyo vínculo con el cargo es haber defendido los intereses del Estado de Israel. Entonces, ¿cómo una persona va a representar al Estado de Chile, pero tiene una trayectoria de defender los intereses de otro Estado, que hoy está protagonizando un genocidio en contra del pueblo palestino? (...) Me parece inaceptable este conflicto de interés en la representación de nuestro Estado", argumentó Schneider.
"El canciller (Francisco Pérez Mackenna) es el responsable, pero esto está en manos del Presidente Kast, que es el que tiene que decidir si deja o no a una persona imputada representando a nuestro país; si deja a un activista del genocidio palestino o no", remarcó.
La secretaria nacional de la Democracia Cristiana, Alejandra Krauss, apuntó que "los estándares políticos y éticos de la diplomacia son más altos que los alcances del tema penal".
El caso Hermosilla es una "investigación especialmente grave, de gran envergadura, importancia y relevancia por la afectación que significa haberse inmiscuido en (los nombramientos de) un poder del Estado".
"Yo, de verdad, no creo conocer que hayamos tenido embajadores imputados y que hayan permanecido en el cargo, e insisto en que los estándares que un Gobierno debe tener para designar embajadores o ministros de Estado son mucho más altos que lo penal", agregó la exministra.
"Jugada política"
Discrepó de estas opiniones el diputado republicano José Carlos Meza, quien integra el Grupo Interparlamentario Chileno-Israelí, y puso énfasis en que la calidad de imputado de Zaliasnik nace de una querella presentada por la senadora Daniella Cicardini y el diputado Daniel Manouchehri.
"Aquí hay un principio de presunción de inocencia. Yo comparto buena parte del análisis que hace Alejandra (Krauss) de que en materia de relaciones diplomáticas los estándares son distintos, más altos. Pero hay un elemento que no podemos pasar por alto, y es que esta investigación comienza y se deriva de una presentación que hicieron dos parlamentarios de oposición, lo que, para mí por lo menos, no es inocuo: hemos visto cómo a nivel internacional -de lado y lado- se utilizan los tribunales de justicia para intentar anular a los adversarios políticos, como ocurrió en Brasil, por ejemplo, con Jair Bolsonaro y el mismo Lula da Silva", afirmó.
Por tal motivo, "mientras no exista una decisión institucional que se materialice en una actuación judicial por parte del Ministerio Público, esto, para mí, no pasa de ser una movida o una jugada política... En el momento en que exista una formalización, obviamente que cambia el escenario", dijo Meza.
Por lo demás, "yo no tengo ninguna duda de que si la calidad procesal cambiara -porque hoy día es una investigación desformalizada-, el propio embajador va a manifestar su intención de salir. Pero mientras eso no oocurra, para mí no pasa de una jugada política", insistió el legislador oficialista.