Crecida de un río en Nepal arrasa 40 casas y deja al menos cinco desaparecidos
La emergencia ocurrió en la provincia de Gorkha, una de las zonas más golpeadas por las inundaciones de agosto, que dejaron 1.450 muertos y miles de desaparecidos.
Hasta el momento no se han registrado víctimas mortales.
La crecida repentina de un río en el centro de Nepal arrasó alrededor de 40 casas y varios puentes de un pueblo, dejando al menos cinco desaparecidos, un mes después de la riada en Nepal que causó la muerte de 1.450 personas y dejó 5.200 desaparecidos, informaron este domingo las autoridades.
El Ejército de Nepal reportó el desbordamiento a las 5:55 hora local en la provincia de Gorkha, una de las zonas más afectadas en la riada masiva de agosto, después de que una estación en el río registrara 8,4 metros de crecida del agua.
La riada arrastró casas en Jagat Bagar, Salleri y Ghattekhola, según declaró a EFE el director administrativo del municipio rural de Chumanubri, en Gorkha, Narayan Prasad Sapkota.
"La situación de la inundación se está normalizando. Actualmente estamos trabajando en las labores de rescate", aseguró Sapkota.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, informó en sus redes sociales de que seis personas fueron rescatadas en helicóptero, y confirmó el despliegue de las operaciones de rescate con varios helicópteros en la zona para buscar a los desaparecidos.
"De madrugada oí un estruendo. Nunca había oído nada igual (...) Me recordó a las inundaciones de Bhote Koshi. Salimos de casa y corrimos cuesta arriba. Otros aldeanos también estaban despiertos y se dirigían a terrenos más elevados, algunos fueron sorprendidos en sus hoteles mientras dormían", contó a la prensa local Sherap, un residente del pueblo.
La información preliminar sugiere que una avalancha de hielo pudo haber arrojado nieve, lodo y otros escombros al río, desencadenando la crecida. Según un comunicado del Centro de Investigación de Hidrología de Nepal, un desprendimiento taponó de forma temporal un afluente del río en Tumje (Chumanubri) y liberó abruptamente una gran masa de lodo y agua al romperse la represa natural.
Un hidrólogo del Departamento de Hidrología y Meteorología, Binod Parajuli, señaló a EFE que no se registraron lluvias en las cabeceras del río afectado. "La inundación no puede atribuirse a las precipitaciones según los registros disponibles", explicó Parajuli.
Tras registrar la crecida, las autoridades enviaron unos 200.000 mensajes telefónicos (SMS) de alerta temprana para pedir la evacuación inmediata en varios distritos bajo el riesgo de nuevos colapsos.