Denuncian que cementerio sobrevendió y dejó sin lugar de entierro a una adulta mayor
Julia Ceballos murió el jueves y, en medio del velorio, el Parque Sendero de Iquique les dijo a sus deudos que ya no existía el espacio que había comprado junto a su esposo hace 30 años.
Argumentaron "error de cálculo" y la familia se vio obligada a pedir prestado un nicho que pertenece a otro pariente.
Doña Julia murió a los 73 años y dejó a un esposo, tres hijas, ocho nietos y ocho bisnietos.
Una familia de Iquique (Región de Tarapacá) denunció que el Cementerio Parque del Sendero sobrevendió un terreno comprado hace 30 años y que tenía por destinataria a Julia Ceballos, quien falleció el jueves a los 73, y quedó sin sepultura a pocas horas del funeral.
Los deudos señalaron que, mientras se desarrollaba el velorio el viernes por la noche, recibieron un llamado -alrededor de medianoche- desde la administración del recinto, que les notificó que el lugar asignado había sido "ocupado".
Claudia, una de las hijas de la fallecida, explicó que el funeral de su madre estaba programado a las 17:00 horas del sábado: "(El viernes) en la noche, le avisaron a mi sobrina, que había acompañado a mi papá, que necesitan hablar con ella porque tenían un pequeño problema. Después la llamaron por teléfono y le dijeron que habían sobrevendido el sitio de ellos", indicó.
"Nosotros quedamos (sorprendidos). Con todo esto de que la familia que va a visitar y velar a mi mamá, nos dimos cuenta -alrededor de las 12:00 de la noche- que ya no teníamos cómo poder conversar con alguien para que dieran alguna explicación", criticó la mujer.

Visiblemente afectado, el esposo de Julia Ceballos relató a Cooperativa que un representante del establecimiento "llamó a mi hija y le dijeron que vendieron el terreno... imagínate que te digan eso. A mi señora la soltaban (el sábado) para pasarla al cementerio".
El hombre expresó sentir rabia debido a que el lugar lo compró cuando era joven: "Yo era tripulante, en ese tiempo ganábamos plata y la invertí con mi señora. (En ese entonces) dijimos: 'Vamos a comprar una casita acá en el cementerio para el futuro'".
"Error de cálculo"
La familia detalló que, al acudir a las dependencias del cementerio, la empresa argumentó que la falta de disponibilidad se debió a un "error de cálculo", por lo que no había espacio para sepultar a la mujer.
Finalmente, los afectados debieron conseguir un nicho de urgencia perteneciente a otro pariente para poder realizar la sepultura.