Las investigaciones por supuestas prácticas corruptas en círculos próximos al poder en Argentina se complicaron por una maraña judicial sobre las competencias de magistrados.
El blanco del escándalo es Lázaro Báez, un empresario de la sureña provincia de Santa Cruz -tierra natal del fallecido ex presidente Néstor Kirchner-, supuestamente relacionado con operaciones de lavado de dinero, según denuncias periodísticas.
La causa que investiga parte de las actividades de Báez no tiene juez definido después de que un magistrado con competencias sobre Santa Cruz decidiera este jueves remitir el expediente a Buenos Aires, de donde había salido el miércoles, según medios locales.
Un juez capitalino se había declarado el miércoles incompetente para atender una denuncia presentada por la diputada opositora Elisa Carrió para investigar la existencia de bóvedas en la finca de Báez en Santa Cruz donde presuntamente habría almacenado fondos no declarados.
Y en esta jornada, una jueza de Río Gallegos, capital de Santa Cruz, resolvió devolver el expediente a Buenos Aires para su investigación, en medio de otro conflicto judicial por el reclamo de un fiscal que sostiene que la investigación de las bóvedas está relacionada con la causa abierta por lavado de dinero contra Báez.
Los escándalos por corrupción fueron destapados en un programa de televisión por el periodista Jorge Lanata en vísperas de la conmemoración de los 10 años de gobierno del kirchnerismo en Argentina, que se celebrarán el próximo sábado, coincidiendo con el décimo aniversario de la asunción de Néstor Kirchner.