El abogado del ex gerente general del Grupo Penta Hugo Bravo, Anderson Weldt, afirmó en Lo Que Queda del Día de Cooperativa que en el holding a todos los empleados les "enmascaraban" el sueldo, incluyendo al "junior".
Consultado por el sueldo de 36 millones de pesos bruto que recibía Bravo mensualmente, Weldt sostuvo que "la estructura, vale decir enmascarar la remuneración, parte en liquidaciones, parte en honorarios, parte en facturas, parte en dietas de directorio, era la estructura normal y natural".
"Era tan habitual eso que incluso el junior se le pagaba así", acusó, indicando que el junior de Carlos Eugenio Lavín, Carlos Castaño, recibía cerca de 900 mil pesos y la esposa de éste un millón 300 mil pesos.
Aseveró que "ella no realizaba ninguna gestión y, sin embargo, se le pagaban honorarios (...) En realidad, ese dinero era para Carlos Castaño. Lo que pasa es que lo triangulaban porque, además, es la forma normal de trabajar".
Este martes se dio inicio al juicio laboral frente a la demanda por 2.300 millones de pesos que presentó el ex gerente contra sus ex empleadores, Lavín y Carlos Alberto Délano, tras ser despedido.
En este marco, Weldt afirmó a Cooperativa que "Hugo Bravo hizo lo que se le dijo que hiciera. ¿Quién se lo dijo? Lavín, Délano y Manuel Antonio Tocornal. Quien dio las instrucciones en esto fueron los controladores de Penta".
Añadió que el ex gerente "en varias oportunidades manifestó, incluso por correos, que habían cosas que eran inconvenientes e inadecuadas. Todo lo que hizo Bravo era por instrucciones directas y, si no lo hacía él, lo hacía otro".
"Habían otro que recibían instrucciones, como Marcos Castro, Francisco Astorga (...) Era la forma usual y natural de trabajar en Penta", manifestó.
"Los hechos concretos son que a don Hugo lo despidieron y lo despidieron mal", agregó el abogado Weldt, afirmando que "se trama todo un artilugio para echarle la culpa del caso Penta y la arista política, no tiene nada que ver con el despido injustificado".
Concluyó que lo que lo único que necesita Bravo "es que los controladores de Penta declaren que él no tiene nada que ver".