"Demencia selectiva" atribuyó a Hugo Bravo López, ex gerente general del grupo Penta, el abogado Alberto Pizarro, quien representó este martes al holding en el comienzo del juicio laboral que inició el ex ejecutivo tras ser despedido.
Bravo llegó hacia las 09:00 de la mañana al Segundo Juzgado del Trabajo de Santiago, donde junto a su abogado, Anderson Weldt, argumentó las razones de la demanda por 2.300 millones de pesos que presentó contra sus ex empleadores.
Los alegatos matinales se extendieron por cuatro horas antes de una pausa de 10 minutos, en la que Pizarro explicó a los periodistas parte de la argumentación que presentó ante la Corte.
El abogado remarcó que Bravo, que acusa haber sido despedido injustificadamente, firmó el finiquito en su propia casa; hecho que, por sí solo, según su opinión, bastaría para "terminar este juicio en cinco minutos".
"¿Qué dice la demanda? 'Yo estaba loco cuando firmé el finiquito, estaba mentalmente enredado', entonces, nosotros dijimos que el señor Bravo tiene una suerte de demencia selectiva, o que está loco para algunas cosas y para otras no", comentó el defensor de Penta.
"¿Saben ustedes dónde firmó este finiquito en forma 'presionada' y 'apurada' por mi parte? En el living de su casa, en compañía de su señora, frente a un notario", agregó Pizarro.
"Si dejas una embarrada de este porte, la primera reacción (de Bravo) es: 'Yo aquí me corro y no voy a molestar', pero después se arrepintió o lo arrepintieron y produjo esto", señaló, aludiendo a la vinculación del ex gerente con el fraude al FUT que abrió la investigación.
Socios podrían declarar mañana
En la audiencia matinal el juez David Muñoz sólo aceptó que se presentaran las pruebas documentadas y rechazó que el representante de Carlos Délano y Carlos Lavín prestara declaración, ordenando que los empresarios comparezcan personalmente a dar testimonio.
"Si el juez me da la posibilidad, mañana vendrán. Ellos están dispuestos", dijo Alberto Pizarro.