La directora del Centro de Salud Referencial (CRS) de Maipú, Beatriz Bueno, negó que se haya "discriminado" a una familia que la pasada noche acudió al recinto llevando en sus brazos a un niño de tres años que se había herido gravemente el abdomen con un vidrio roto.
La familia Escárate Ávalos acusó que el menor, Martín, ser estaba "desangrando" y el propio médico del CRS que lo atendió les habló de "riesgo vital". Sin embargo, en el lugar se rechazó internarlo y también se les negó una ambulancia para el traslado a otro centro de mayor complejidad.
Dijeron haber sido discriminados por ser usuarios de isapre y no estar en Fonasa, lo cual negó Bueno.
"Súper claro y categórico: en este centro no se discrimina a nadie, independiente de su previsión, su condición social, su condición religiosa, su condición política; a todos, incluso... a todos. No se deniega ningún servicio de ningún tipo", dijo la directora, a quien apuntaron las acusaciones de la familia.
"Desde el punto de vista de los traslados ahí cada prestador define cómo se traslada al paciente. Si es que ha habido funcionarios que hayan entregado una información falsa vamos a adoptar las medidas del caso que correspondan", añadió Bueno.
"Pudo ser mortal"
Luego de tres horas de espera el pequeño Martín pudo llegar a la Clínica Bicentenario, donde fue operado y estabilizado.
El jefe de Pediatría de la Clínica, Cristián Scheu, explicó que el niño presenta "una lesión penetrante causada por un fragmento de vidrio de aproximadamente unos 10 centímetros en la pared abdominal, en la región inferior derecha, que, por fortuna, no laceró ninguna víscera u órgano noble".
Aunque el niño "llegó estable anoche, requería de resolución quirúrgica urgente, por lo que era muy imperioso someterlo a pabellón lo antes posible anoche", resaltó el médico.
"Si uno deja una herida así, sin resolución, puede ser de riesgo vital. Dios mediante, no se produjo ninguna complicación por el tiempo que tuvo que esperar el menor en resolverse" su intervención, explicó.