Suprema revisará Informe Valech antes de realizar un eventual mea culpa
El Poder Judicial fue instado por el ex ministro José Antonio Gómez a realizar un reconocimiento de las deficiencias de su actuación ante las violaciones a los DD.HH. durante la dictadura.
La Corte Suprema afirmó que esperará a tener en sus manos el informe de la Comisión de Prisión Política y Tortura, encabezada por monseñor Sergio Valech, para emitir una opinión frente a las supuestas responsabilidades que la Justicia tiene en los abusos cometidos en dictadura.
El ex ministro de Justicia José Antonio Gómez, quien fue miembro de la comisión que elaboró el documento, manifestó en diálogo con El Diario de Cooperativa que la Justicia tiene la oportunidad de reconocer que no actuó como le correspondía frente a las violaciones a los derechos humanos por parte del régimen militar.
El presidente de la Corte Suprema, Marcos Libedinsky, afirmó que el pleno analizará el asunto cuando Informe Valech se conozca ampliamente.
"Hay dos aspectos, primero que el informe no se conoce, no lo conocemos, no lo conozco yo, no lo conoce nadie", enfatizó Libedinsky, y agregó que "una vez que tengamos el informe y lo leamos, habrá dos cosas que van a tener que decidirse por el pleno. Si es necesario que se haga cargo de algo, que se diga algo relativo al Poder Judicial y después, qué es lo que se diría si decide hacerse cargo".
Los ministros Urbano Marín y José Luis Pérez coincidieron en que es preciso revisar la información del texto, en especial si se toca directa o indirectamente al Poder Judicial y señalaron que es probable que el pleno entregue una opinión después que el documento llegue oficialmente a sus manos.
Sin embargo, el miembro del máximo tribunal Humberto Espejo señaló que no correspondía hacer este tipo de reconocimientos, dado que el Poder Judicial fue informado por "organismos mentirosos" como la Central Nacional de Informaciones (CNI). Además, destacó, muchas veces los recursos de amparo efectivamente sirvieron para dejar en libertad a los detenidos.
Durante el régimen militar, argumentó Espejo, los jueces actuaron de buena fe ante los servicios de informaciones y "con la mayor acuciosidad posible".
Además, "se obtuvo resultados que aparentemente parece que no los hubiera, porque en la estadística los recursos aparecen rechazados, pero en el fondo fue rechazado porque a esas personas las soltaron", sostuvo.
En 1998, el entonces presidente de la Corte Suprema, Roberto Dávila, reconoció en el discurso inaugural del año judicial que los jueces fueron demasiado condescendientes con algunas acciones de la dictadura.