China y Japón no pudieron superar sus diferencias en Santiago
Hu Jintao expresó a Junichiro Koizumi su molestia por la visita del primer ministro nipón al templo de Yasukuni, símbolo de la invasión a China entre 1933 y 1945.
Las relaciones entre China y Japón llegaron a uno de los puntos más bajos en el pasado reciente, después de que sus respectivos líderes, Hu Jintao y Junichiro Koizumi, no pudieran salvar las diferencias que mantienen sobre diversos temas.
Durante una reunión de una hora, 30 minutos más de lo inicialmente previsto y en medio de fuertes medidas de seguridad, el presidente de China, Hu Jintao, y el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, volvieron a constatar el estancamiento de las relaciones bilaterales.
Hu y Koizumi hablaron del incidente diplomático surgido después de que un submarino chino penetrara el pasado 10 de noviembre en aguas jurisdiccionales japonesas, en la región insular de Okinawa y las polémicas visitas del líder japonés al santuario de Yasukuni.
Al final del encuentro, ninguno de los dos gobernantes tocó siquiera la posibilidad de que se produjera una visita oficial y salieron por separado de la sala donde, acompañados de unas amplias comitivas, mantuvieron la reunión.
En el encuentro ninguno de los dos líderes mencionó nada "sobre invitaciones ni sobre un posible intercambio de las mismas", señaló el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Kong Quan, en rueda de prensa realizada tras el cierre de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Santiago de Chile.
Kong dijo que el presidente Hu "ha expresado en los términos más explícitos" que el motivo del deterioro de la relación política entre Japón y China "es el tributo rendido por el actual líder japonés en el templo".
"El presidente Hu expresó su esperanza que los líderes japoneses puedan encontrar una solución adecuada a este asunto de acuerdo con el principio de 'tomar la historia como un espejo en el que mirar hacia el futuro'", añadió.
Dicha frase sintetiza uno de los sacrosantos principios para Pekín, que exige a Japón el arrepentimiento por los crímenes cometidos entre 1933 y 1945, durante la expansión nipona por China.
Al término del encuentro portavoces del Gobierno japonés confirmaron que ésta fue la primera ocasión en que Hu Jintao expresó personalmente a Koizumi su desacuerdo con las visitas que éste ha realizado al monumento que recuerda dicha incursión, desde que en abril de 2001 fue elegido primer ministro.
Nuevamente las atrocidades japonesas cometidas durante la Segunda Guerra Mundial en territorio chino se convirtieron en la cuestión más importante de una cita que sólo se produce en el contexto de reuniones multilaterales.
Sobre el incidente del submarino, el portavoz gubernamental chino se limitó a señalar que el asunto "ha sido resuelto por los dos países mediante las vías diplomáticos oportunas".
Agregó que el Gobierno chino "espera que esta reunión impulse las relaciones pero por supuesto sobre la premisa de que los dos países observen los principios contemplados en los tres documentos bilaterales referidos a la toma de la historia como un espejo para mirar hacia el futuro".
El portavoz chino destacó, sin embargo, el buen estado de las relaciones comerciales, que los dos países esperan que arrojen un saldo de 150.000 millones de dólares al final de este año, lo que sitúan a Japón como el primer socio de China.
"La coordinación y la cooperación son medios para que las relaciones puedan progresar y garantizar la estabilidad en el área", indicó Kong, quien sin embargo no dejó pasar la oportunidad de recordar que las negociaciones con la Unión Europea (UE) podrían desplazar a Japón de su posición de privilegio. (EFE)