DD.HH.: Arancibia recalcó que ni él ni nadie puede asegurar un "nunca más"
El senador UDI y almirante en retiro recalcó que, tras el informe Valech, aún falta que se determine con exactitud lo que llevó al golpe de 1973 para asegurar que no se volverán a cometer abusos.
"Yo no puedo comprometerme ni nadie puede hacerlo a que algo no ocurra nunca más si no sé qué lo origina", aseveró el senador de la Unión Demócrata Independiente (UDI) Jorge Arancibia, quien recalcó que mientras no se determine los orígenes del quiebre institucional de 1973 los "nunca más" son infundados.
El ex comandante en jefe de la Armada, capitán de corbeta para el golpe de Estado, destacó que tras el Informe Retigg, la Mesa de Diálogo y el Informe Valech, "estaríamos completando este proceso y, lo digo con fuerza, lo que nos falta es el cuarto tiempo en que determinemos con exactitud académica cuáles fueron los orígenes y las causas del quiebre institucional, porque en la medida que no logremos eso, los compromisos del nunca más no son fundados".
"Yo no puedo comprometerme ni nadie puede hacerlo a que algo no ocurra nunca más si no se qué lo origina", aseveró en entrevista con El Diario de Cooperativa.
Consultado respecto a si tenía conocimiento de la política institucional de torturas durante el régimen militar, señaló: "No, no tuve informe. Es un velo que se ha ido descorriendo, como dijo el Presidente de la República. Yo supe que en el gobierno militar había habido enfrentamientos de la más variada naturaleza".
"Cuando las Fuerzas Armadas salen a la calle, su accionar no es gradual, es algo de lo que tenemos que tener conciencia. Cuando se saca a las Fuerzas Armadas, se hace con una misión. La nuestra era poner orden, dejar el país operativo, funcionando y eso se logró en breve tiempo, cuatro, cinco meses, con un alto costo", comentó.
"Si no se hubiera actuado así, si hubiera habido más debilidad, le garantizo que tendríamos 20.000 muertos y 200.000 torturados. La efectividad con que se operó hizo que este país en tres cuatro meses, estuviera andando en las condiciones que estamos ahora", afirmó el almirante en retiro.
Incluso añadió: "Siento un orgullo muy profundo de haber participado de los esfuerzos de reconstruir nuestro país desde las cenizas que dejó la Unidad Popular. Este país estaba hecho miércale. El país que estamos viviendo ahora se empezó reconstruir el 11 de septiembre de 1973".
Matizó que reconoce a la tortura como "un delito, que es inaceptable y es lamentable que haya ocurrido en nuestro país", por lo que "hay que asumir el informe, aún cuando tenemos que reconocer que no tiene rigurosidad jurídica".
Sin embargo, el legislador resaltó que teme que el gobierno del Presidente Lagos se vea empañado por la división que el tema puede traer a los chilenos.
"La reacción a este informe, administrado en la forma en que se está haciendo, alimentado esto a través del diario oficial del Gobierno como es La Nación, va polarizando las posiciones y vamos a terminar con un Presidente Lagos entregando un país dividido, que para él es lo peor que le podría ocurrir, porque ha tenido un desempeño, en general, destacado", aseveró.
Sobre los dichos de su antecesor al mando de la Armada, Jorge Martínez Busch, quien llamó al Gobierno a poner punto final al tema de los derechos humanos, Arancibia planteó la imposibilidad de llegar a eso.
"A diferencia de mi amigo el almirante Martínez, yo creo que los puntos finales no existen. Los procesos son sociales e históricos y lo que habrá que poner es racionalidad en todas las expresiones que vengan post informe", señaló.
En cuanto a la decisión de Miguel Angel Vergara, actual timonel de la Marina, de realizar un acto de desagravio en el buque escuela "Esmeralda", utilizado como centro de detención y tortura, señaló escuetamente que "el comandante en jefe sabrá lo que hace con su institución".