Chile Transparente: Los chilenos no reconocemos nuestros propios actos de corrupción
Davor Harasic remarcó la importancia de los cambios de conducta para evitar las malas prácticas.
Ex presidente de la fundación insistió en la necesidad de reconocer responsabilidades.
El abogado y ex presidente de la fundación Chile Transparente Davor Harasic afirmó que la campaña "Súmate al Chile sin corrupción" que lanzó este miércoles dicha institución apunta a educar un cambio cultural para erradicar aquellas conductas que pueden ser consideradas como corrupción.
En entrevista con Lo Que Queda del Día, Harasic dijo que "creo que estamos en un estado de la situación en que muy fácilmente volteamos la cabeza para el lado cuando se habla de corrupción y tendemos a mirar o al político o al empresario o al funcionario público y nunca partimos mirándonos a nosotros mismos".
El abogado indicó que pese a que internacionalmente nuestro país es reconocido con una baja corrupción, sigue siendo evaluado negativamente por los chilenos, "y para mejorar en eso, necesitamos un cambio cultural, y el cambio cultural tiene que pasar asumiendo las propias responsabilidades de cada uno de nosotros en los pequeños actos que finalmente llevan a un cambio cultural".
Según Harasic, el chileno no considera sus actos como negativos, por ejemplo "me salto una fila, cuando yo me consigo un certificado médico por un permiso en circunstancias que no tengo ninguna enfermedad, cuando me subo por atrás en la micro, cuando consumo un yogur en el supermercado y no lo pago en la caja, sino que lo dejo en el anaquel, ese acto yo no me lo miro, es casi la pillería del chileno, la choreza".
"Esos actos derechamente no son de corrupción, pero son actos que contienen un desvalor y cuando comienza el desvalor, se sabe cuándo comienza pero no se sabe cuándo ni donde termina", señaló el abogado.
Los objetivos de la campaña
Harasic indicó que con la campaña "pretendemos que nos miremos a nosotros mismos, no dejemos de mirar a los políticos, no dejemos de mirar a los empresarios, no dejemos de mirar a los funcionarios públicos, pero que la mirada parta a partir de cómo puedo cambiar yo en lo que puedo hacer".
Para el abogado, la importancia de los cambios conductuales de las personas se reflejan en la asunción de Ramiro Mendoza como Contralor General de la República, ya que a partir de ese momento quienes querían denunciar un acto de corrupción recurrían al órgano fiscalizador.
"¿Qué es lo único que cambió? La conducta del contralor, por eso es que las conductas son tremendamente importantes. Bastó que cambiara una sola persona para que pasara a ser un referente y hoy día aquellos que son acusados de corrupción corren a donde el contralor a darle explicaciones de sus actos, para tratar de que no haya una condena sancionatoria, y hoy día se eligen organismos al azar que serán examinados", afirmó.
"Necesitamos cambiar en las conductas, porque las conductas permean, permean para arriba, permean para abajo, permean para los lados", agregó Harasic.