Siquiatra: Encapuchados sufren de una alienación que los lleva a ser vándalos sanguinarios
Amanda Céspedes aseguró que el comportamiento violento es producto del entorno en que han crecido.
Aunque aclaró que la destrucción y el vandalismo que tenemos en los genes, aflora en situaciones límites.
A propósito de los episodios de violencia que se han presentado en algunas de las manifestaciones estudiantiles del último tiempo, la siquiatra infantil Amanda Céspedes señaló que el comportamiento violento de los encapuchados es la consecuencia de una "alienación afectiva", la cual los lleva a ser "vándalos sanguinarios".
Céspedes identificó en Una Nueva Mañana el colectivo "maravilloso" que está luchando por los cambios en la estructura educativa con discursos y, en segunda instancia, un "grupo que cree que la única manera de expresar lo que desea y lo que quiere, que es un cambio profundo, es destruyendo. Esos chicos son muy carentes de educación emocional. Muy carentes, especialmente en sus hogares, de lo que es la esencia de la educación emocional que es el saber escuchar, escoger, acoger y, sobre todo, el ser tratado con respeto".
En ese sentido, "aquellos chicos que están destruyendo, probablemente en sus casas y a lo mejor también en sus escuelas, no han sido tratados con respeto, no han sido escuchados en sus necesidades y, por lo tanto, ellos creen que la única forma de hacerse oír es destruir".
Por esto, la especialista concluyó que en el caso de los encapuchados existe "una cierta alienación afectiva (...) que no es culpa de ellos, sino que del ambiente en el que han crecido", considerando que por lo general han estado expuestos a "la soledad afectiva, el abandono, la falta de la presencia de una madre acogedora", entre otros factores.
Poder destructivo
Al mismo tiempo, indicó que "más de cinco chicos con rabia, con ira, van a ser muy destructivos, porque nosotros tenemos en nuestros genes la destrucción, el vandalismo, ser sanguinarios, y lo único que hacemos es mantenerlo a raya".
"Pero en situaciones límites eso va aparecer. Basta juntarse en grupo, para que los chicos se transformen en vándalos sanguinarios", sentenció.