El medicamento secreto de Bolivia está de aniversario
El Mentisan dice combatir el resfrío, dolores reumáticos y aliviar quemaduras.
Laboratorio que lo desarrolla mantiene su elaboración "bajo siete llaves".
Ya van 75 años desde que Ernesto Schilling, un alemán proveniente de Hamburgo que se instaló en Bolivia, desarrollara en 1937 el Mentisán, ungüento que tiene la fama de ser "mágico" por aliviar malestares de diversas enfermedades.
Su nombre proviene de la conjunción de las palabras "menta" y "sanar", y es una pasta de color verde que contiene alcanfor, lanolina, vaselina, eucalipto, glucosa y azúcar.
La suma de estos ingredientes sirve para combatir la tos y el resfrío, sobre todo en la descongestión de las vías respiratorias, calma los dolores reumáticos y neurálgicos, además de aliviar heridas, quemaduras y picaduras de insectos.

Solo se necesita frotar la pomada en la zona afectada, lo que provoca un pequeño calorcito inicial, aliviando posteriormente los malestares.
Según constató Infobae, Laboratorios Inti, la empresa boliviana que lo produce, "guarda su fórmula bajo siete llaves", ya que si bien por obligación legal deben revelar a las autoridades respectivas sus componentes, los procedimientos de fabricación se "mantienen en reserva".
El laboratorio cuenta con 250 empleados, quienes desde la ciudad de migrantes aymara hermana de La Paz, El Alto, trabajan día a día en la fabricación del ungüento. Cada año se fabrican 6 millones de unidades que son exportadas a países tan distantes como Paraguay y Alemania.
Aunque su presentación en pasta es la más común, también se vende en jarabes y pastillas que se diluyen con agua caliente.