Colegio de Matronas: La ministra Molina marcó el doble estándar en torno al aborto
Anita Román dijo a Cooperativa que las mujeres con dinero lo practican de todas formas.
Las que no, en su desesperación, se someten a prácticas "terriblemente torturantes".
"Tenemos que hacernos cargos como Estado, existen esas mujeres y no podemos hacernos los lesos", dijo Anita Román.
La presidenta del Colegio de Matronas, Anita Román, aseguró a Cooperativa que la ex ministra de Salud Helia Molina puso foco en el "doble estándar" que existe en Chile respecto al aborto.
Román señaló a Una Nueva Mañana que la mujer que decide realizarse un aborto lo hará de todas formas, pero la seguridad del procedimiento dependerá de sus condiciones económicas.
De esta forma, habló que cada mujer que quiera abortar y que no esté dentro de las tres causales que contempla el proyecto de la Presidenta Bachelet (inviabilidad del feto, riesgo de vida de la madre y violacion), arriesgará su salud debido a que, en la desesperación, pueda recurrir a procedimientos peligrosos, sin seguimiento médico.
Según Román, existen matronas y médicos que realizan abortos clandestinos recetando primero misotrol o algún otro procedimiento, y luego el profesional realiza una ecografía para verificar si quedan restos del feto. En el caso de que sea así, se debe realizar un raspado para evitar una hemorragia o infecciones.
Lo último se lleva a cabo en clínicas privadas o públicas, y tiene un costo, según Román, de dos millones de pesos.
Expresa que las mujeres que no poseen los recursos para un aborto seguro llevan a cabo prácticas "terriblemente torturantes" donde "se introducen alambres, Rinso, y eso significa un daño orgánico, y que muchas veces no sólo terminan con la vida sino que quedan mutiladas".
"De eso tenemos que hacernos cargos como Estado, existen esas mujeres y no podemos hacernos los lesos", afirmó, aclarando que "si en las clínicas se practica el aborto nadie lo puede asegurar, (porque) es siempre a pabellón puerta cerrada".
Hoy son un millón cuatrocientas mil las mujeres en edad fértil que no están bajo control de una matrona para tomar algún tipo de medida anticonceptiva, y "no creo que estén todas en el servicio privado".
"Si a todo eso le sumas que en Chile hay 230 mil partos al año, no puede ser que más de un millón cien mil mujeres no se embaracen", planteó.