Vocero de la demanda boliviana concluyó visita a Naciones Unidas
Carlos Mesa llegó el lunes a Nueva York y se reunió con representantes de EEUU, Australia, Brasil, Venezuela, Rusia y Somalia.
Estas gestiones permitieron "explicarle al mundo que sí hay un problema pendiente" con Chile, señaló.
El ex presidente -que viajará próximamente a Europa y Asia- aseguró que su país respeta el orden de los tratados internacionales.
El ex presidente Carlos Mesa presentó en Naciones Unidas explicaciones y precisiones sobre la demanda marítima iniciada por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para forzar a Chile a sentarse a negociar una salida soberana al Océano Pacífico.
Mesa, quien gobernó Bolivia entre 2003 y 2005, actúa como representante internacional de su país en la demanda marítima, que "nos permite explicarle al mundo que sí hay un problema pendiente y explicarle al mundo por qué no se ha resuelto a lo largo de tantos años", dijo el ex mandatario en una rueda de prensa que ofreció en la sede de la ONU.
Mesa llegó el lunes a Nueva York para mantener distintos contactos y este jueves fue su última jornada en esa ciudad, en la que tuvo oportunidad de entrevistarse con los representantes de varios países miembros de la ONU.
"El fundamento jurídico de la demanda boliviana son los actos unilaterales de los Estados, que en el caso de Chile se hicieron al margen del Tratado de 1904 y en innumerables oportunidades. Estos actos unilaterales establecieron compromisos formales del Estado chileno de negociar con Bolivia para entregarle un acceso soberano al mar", argumentó Mesa.
"Respetamos el orden internacional"
Las gestiones en la ONU, añadió el representante paceño, también buscan desmontar el argumento chileno de que Bolivia está buscando una modificación del Tratado de 1904, "sea parcial o totalmente".
Ése es un tema "altamente sensible" que, según el ex presidente boliviano, "no se ajusta a la verdad" y puede ser una "interpretación equívoca".
Bolivia no basa su demanda contra el Tratado de 1904 "ni directa ni indirectamente", ya que, insistió Mesa, respeta la "arquitectura de tratados" internacionales porque "permiten al mundo funcionar sin alteraciones".
Esto "no es un asunto que pueda pasarse por alto sin subrayarlo, por el hecho de que es básico que la comunidad internacional comprenda que Bolivia parte de una premisa fundamental, que es la premisa del respeto al orden internacional", aseguró.
En Nueva York el ex gobernante tuvo oportunidad de reunirse con los representantes de Estados Unidos, Australia, Brasil, Venezuela, Rusia y Somalia, entre otros, con el fin de que sus países "tomen conciencia" de lo que significa la demanda boliviana.
Próximos viajes a Chile, El Vaticano, Europa y Asia
Mesa fue consultado en la rueda de prensa sobre el viaje a Chile que realizará el mes que viene y ante el cual el canciller Heraldo Muñoz dijo que no lo recibirá "de ninguna manera".
Señaló que el Gobierno chileno conoce de sobra los argumentos jurídicos de Bolivia en este caso y su viaje a Santiago sólo busca dar una "explicación a la opinión pública chilena", actuando "con absoluta consideración y respeto".
"En el contexto de dos países democráticos me parece legítimo y útil que podamos expresar nuestra voz de manera libre y democrática, respetuosa", indicó, agregando que después viajará al Vaticano para defender los mismos argumentos, pero negó que ese viaje busque involucrar al papa Francisco en cualquier intento de mediación con Chile por este litigio internacional.
"No hay intención de búsqueda de mediación. Mientras esté (la causa) en el escenario de la CIJ, Bolivia se atendrá a la decisión de la CIJ", recalcó, antes de anunciar un próximo viaje a Europa.
"Como he venido a Nueva York y he estado con diferentes jefes de Estado y ministros de Relaciones Exteriores de América Latina llevaremos adelante una tarea en Europa y luego en Asia en los próximos meses", afirmó en una conferencia de prensa en la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York.
Carlos Mesa dijo que, según los cálculos de La Paz, durante este año se prevé que el máximo tribunal internacional convoque a las partes para hacer las primeras presentaciones orales de la causa y piensan que el proceso se puede prolongar por varios años.
"Hemos esperado más de 110 años. Bolivia es un país con paciencia histórica y por supuesto que va a encarar con la paciencia adecuada y con la seriedad adecuada el tiempo que requiera el proceso", dijo Carlos Mesa.