El campo de refugiados de Jenín, bastión histórico de la lucha armada palestina

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EFE / Cooperativa.cl

La última incursión militar de Israel ya deja 12 muertos y miles de desplazados.

Creado hace 70 años, el asentamiento es uno de los más pobres y hacinados de Cisjordania.

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Creado en 1953, el campo de refugiados de Jenín, enclavado en Cisjordania, cerca de la ciudad del mismo nombre, es un bastión de la lucha armada palestina desde la época del Mandato Británico (1922-1948) y fue escenario del episodio más letal de la Segunda Intifada (2000-2005).

El campo, el más septentrional de Cisjordania, alberga una población estimada en más de 20.000 personas en un área que no llega al medio kilómetro cuadrado, según cifras de la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo.

Antes de 1967, había 8.450 personas en el campo, la mayoría palestinos que huyeron en 1948, cuando se creó el Estado de Israel, de la zona de Haifa y otros pueblos del norte de Israel, y sus descendientes.

En el último año se ha convertido en el principal objetivo de las redadas militares del Ejército israelí, que entra al campo para detener a lo que ellos consideran "sospechosos de terrorismo", que son jóvenes milicianos que se han unido en la Brigada de Yenín, que aglutina a las milicias de todas las facciones palestinas, cada vez más armadas y preparadas militarmente.

Por ello, Israel lanzó la madrugada del lunes una operación militar a gran escala, por tierra y aire, en el campamento, la de mayor envergadura en Cisjordania en dos décadas.

El ataque ha causado ya la muerte a 12 palestinos y deja más de 100 heridos, de los cuales 20 se encuentran en estado grave, según informaron este martes el Ministerio de Sanidad palestino y la Media Luna Roja.

También en las últimas 24 horas miles de palestinos residentes en este asentamiento han huido ante el temor de que la violencia pueda recrudecerse.

LA VIDA EN EL CAMPO

Los residentes del campo de Jenín sufren una de las tasas más altas de desempleo y pobreza de Cisjordania, que se han agravado desde que Israel revocara muchos permisos de trabajo entre sus habitantes y los fuertes controles de seguridad frenaran el flujo de árabes e israelíes que acudían a la zona a comprar productos agroalimentarios más baratos.

Una situación que afecta especialmente a los jóvenes, muchos de los cuales siguen desempleados a pesar de haberse graduado en la universidad, lo que ha provocado, según la UNRWA, una insatisfacción y frustración que contribuyen a aumentar el abandono escolar entre los más jóvenes.

Al igual que en otros campos, los residentes del campo de Jenín se ven afectados además por las deficientes infraestructuras y las incursiones por parte de las fuerzas de seguridad israelíes y palestinas. Estas incursiones incluyen operaciones de búsqueda y detención, que a menudo provocan enfrentamientos, heridos y daños a los refugiados.

En plena de Segunda Intifada, en abril de 2002 el ejército israelí entró en la ciudad y el campamento de Yenín fue declarado zona militar cerrada, impidiendo todo tipo de acceso e imponiendo el toque de queda.

La lucha en el interior del campamento duró 10 días, durante los que se estima que murieron al menos 52 palestinos, de los cuales la mitad eran probablemente civiles, y 23 soldados israelíes, además de registrarse un número mayor de heridos y destruirse más de 400 casas.

Las brigadas armadas de los movimientos islamistas de Hamás y, sobre todo, de la Yihad Islámica, tienen desde entonces una notable presencia en el campo de Jenín, donde sus milicianos reciben entrenamiento militar.

Son considerados grupos terroristas por Israel, EEUU y la Unión Europea, y rechazan la solución de los dos Estados.