Día Mundial de la Depresión: Cómo reconocer el trastorno que afecta a uno de cada siete en Chile
Según la última encuesta nacional de salud del Minsal, un 6,2% sufre de esta enfermedad, pero sólo un 1,6% se encuentra en tratamiento.
Aunque afecta a todas las edades, adolescentes y adultos mayores son los grupos más vulnerables a esta patología.
Falta de energía, dificultad para concentrarse, sentimientos de desesperanza y abandono o pérdida de placer en actividades comunes están entre los síntomas más evidentes.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión cada 13 de enero, con el fin de generar conciencia y educar a la población sobre la importancia del cuidado de la salud mental, así como visibilizar el impacto de la enfermedad, que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.
En Chile, se estima que una de cada siete personas presenta síntomas moderados o severos de este trastorno. Según la última encuesta nacional de salud del Minsal, un 6,2% sufre de esta patología, pero sólo un 1,6% se encuentra en tratamiento, pese a que es parte de las garantías GES. En tanto, el 15,8% se encuentra en condición de "sospecha de depresión".
Respecto de la sintomatología, Cindy Villalón, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad UNIACC, remarcó que "es normal sentirse triste o irritable ante un mal día, pero se espera que esas emociones aparezcan de manera esporádica. Cuando se mantienen en el tiempo, casi a diario y durante gran parte del día, y se acompañan de una sensación persistente de vacío, pueden constituir las primeras señales de depresión".
Otro indicador relevante es "la perdida de interés y/o placer por las actividades con las que antes podíamos conectar y disfrutar, pero que ya no nos parecen interesantes y nos distanciamos de ellas. Existe una tendencia progresiva al aislamiento social", añadió la facultativa.
También pueden presentarse alteraciones cognitivas que afectan la funcionalidad diaria, como "problemas asociados a la memoria, concentración e incluso comprensión de los hechos que suceden a nuestro alrededor. En general, tienden a afectarse la capacidad de funcionar en sus rutinas cotidianas, e incluso a desproteger la higiene personal e ingesta de alimentación".
La especialista hizo ver que en la actualidad, "se tiende a tener un ritmo acelerado de la vida, lo que afecta directamente a las personas, y puede llevarnos a ignorar las señales y presencia de los síntomas depresivos; se tiende a justificar su presencia por el estrés cotidiano", por lo que el entorno de la persona afectada "cumple un importante rol para abordar la depresión, ya que son los primeros que pueden ayudarnos a detectarlos".
Desmitificando la depresión
El doctor Daniel Seijas, jefe del Centro de Salud Mental de Clínica MEDS, puntualizó que "si bien puede sentirse desgano, cansancio o desinterés en actividades que antes motivaban, la depresión no es flojera. Tampoco es una debilidad del carácter y su evolución puede ser progresiva".
"La OMS estima que la depresión afecta a un 3,8% de las personas en el planeta. Entre 4 y 5 hombres mueren por suicidio cada día, siendo mayor la cifra de hombres que de mujeres. Lamentablemente, el suicidio en adolescentes es la causa más frecuente de muerte entre los 20 y 24 años y debe intervenirse precozmente", emplazó el psiquiatra.
Aunque afecta a todas las edades, adolescentes y adultos mayores son los grupos más vulnerables a esta enfermedad, cuyos síntomas varían dependiendo de la etapa de la vida: en el caso de los adolescentes, se manifiesta en factores como "tendencia a aislarse o no salir del dormitorio, insomnio o dormir demasiado, dejar de salir con amigos, consumo de alcohol o drogas, cambios de ánimo o irritabilidad sin razón, además de bajo rendimiento escolar".
En adultos, en tanto, aparece la pérdida de interés por actividades que solían entusiarmarles, "desgano, decaimiento, cuesta levantarse en las mañanas, baja o aumento del apetito, irritabilidad o sensibilidad aumentada, pensamientos negativos acerca de sí mismo, del mundo o del futuro, que pueden llegar a desear morir o incluso suicidarse", mientras que en la tercera edad, surge con dolencias sin origen médico, desmotivación, pérdida de autonomía y generalmente, a falta de una red de apoyo.
Sejias recalcó que "no todas las depresiones son iguales, donde las consideradas leves las podemos superar con actividad física y ejercicio y apoyo social, así como las moderadas, solo con psicoterapia puede ser suficiente", pero existen casos más severos, donde "los fármacos más psicoterapia muestran mejores resultados".
Con todo, "debemos tener siempre presente que la depresión es una enfermedad tratable y mejorable en la gran mayoría de los cuadros, por lo que es importante pesquisarla precozmente. Es importante 'aceptar' que uno puede tener una depresión para una intervención precoz y liberarse de ese peso que significa estar deprimido, junto con el estigma de que los demás pueden no entenderlo y nos de vergüenza admitirlo, y así no pedir ayuda a tiempo antes que sea más grave".