Caso Gustavo Gatica: Amnistía Internacional acusa impunidad tras absolución de excarabinero Crespo
La organización sostuvo que el fallo confirma un escenario de impunidad estructural por violaciones a los derechos humanos durante el estallido social.
El tribunal reconoció que los disparos provinieron del arma del exuniformado, pero concluyó que actuó en legítima defensa.
El caso de Gustavo Gatica se convirtió en uno de los símbolos de las violaciones a los derechos humanos durante el estallido social de 2019.
Amnistía Internacional (AI) afirmó este martes que la absolución unánime del excarabinero Claudio Crespo, acusado por los disparos que dejaron ciego a Gustavo Gatica durante las protestas de 2019, "confirma la persistencia de impunidad" en Chile.
El director de AI Chile, Rodrigo Bustos, sostuvo que "existen evidencias claras y contundentes de que el autor de los disparos que dejaron ciego a Gustavo Gatica fue el excomandante de Carabineros sentado en el banquillo en este juicio", enfatizando que los registros audiovisuales presentados constituyen una prueba "inequívoca".
El tribunal determinó que los perdigones que impactaron a Gatica provinieron del arma de Crespo, pero resolvió que su actuar estuvo "amparado en el derecho" y correspondió al "ejercicio legítimo de la defensa ante una agresión ilegítima, actual y potencialmente letal".
En esa línea, la presidenta del tribunal, la jueza Cristina Cabello, señaló que "no es posible atribuirle participación en calidad de autor de un delito de apremios ilegítimos" en contra del joven psicólogo.
Desde Amnistía Internacional reiteraron su preocupación al recordar que solo el 1,9 % de las más de 11.500 denuncias por violaciones a los derechos humanos presentadas ante el Ministerio Público entre octubre de 2019 y marzo de 2020 terminaron en condena, lo que (a juicio de la organización) configura una impunidad de carácter estructural.
"La impunidad es siempre una mala señal. No es posible que las personas pierdan los ojos por manifestarse", afirmó Bustos, quien agregó que, a seis años de los hechos, el Estado de Chile "sigue en deuda" tanto en materia de justicia como de reparación integral a las víctimas.
Gustavo Gatica, hoy de 27 años, se convirtió en una de las víctimas más emblemáticas del estallido social. Perdió completamente la vista tras recibir impactos de perdigones el 8 de noviembre de 2019, durante una jornada de protestas en Santiago, y posteriormente fue electo como uno de los diputados más votados del país en las elecciones parlamentarias de noviembre.