Riesgo de incendios en Chile se triplica: Análisis apunta a cambio climático y el suelo
Un informe precisa que la ocurrencia de siniestros forestales se incrementó tres veces por el alza de 1.2°C en la temperatura planetaria.
La introducción masiva de plantaciones productivas, como el pino radiata, modificó el terreno, actuando como un factor que potencia estas emergencias.
Se alerta también que la proximidad de edificios a zonas arboladas amplifica las catástrofes.
Los incendios que azotaron Chile en enero se vieron agravados por el cambio climático y el tipo de suelo de especies no nativas de los bosques andinos, reveló este jueves un informe de la organización de defensa del Medioambiente Atribución Mundial del Clima (WWA, por sus siglas en inglés).
En el estudio, que analiza la influencia de la modificación del clima en grandes catástrofes naturales, WWA advierte, además, de que la probabilidad de que se produzcan estos megaincendios se ha triplicado por el aumento de un 1.2C° la temperatura del planeta.
Asimismo, explican que el combustible que facilita y prolifera los incendios en los bosques chilenos está formado por especies no autóctonas de la región, en particular pino radiata.

Este tipo de vegetación no autóctona modificó el suelo de los bosques chilenos desde la década de los 70 y se llevó a cabo por motivos productivos.
Esto, sumado a la proximidad de edificios a los bosques, aumenta las probabilidades de catástrofes como las ocurridas en Valparaíso en 2024, donde 138 personas fallecidas y miles de viviendas calcinadas, o los sucedidos este verano en las regiones de Biobío, Ñuble y La Araucanía que dejaron 23 víctimas mortales.
La preocupación por las "condiciones de sequía prolongada y cambio climático"
Desde la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Jorge Saavedra, Jefe del Departamento de Desarrollo e Investigación en Incendios Forestales, explicó a la agencias de noticias EFE que el problema que Chile enfrenta hoy "no es solo el tipo de vegetación, sea exótica o nativa, sino la continuidad y la carga de combustible a escala de paisaje".
"Las condiciones de sequía prolongada y cambio climático han afectado directamente al sistema suelo y la vegetación. Hemos tenido inviernos más cálidos y menos lluviosos, con precipitaciones más concentradas y menor acumulación de humedad en el suelo. Eso reduce la recarga hídrica y provoca que la vegetación, incluido el combustible vivo, entre antes en estrés hídrico", desarrolló Saavedra.

Desde la Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente de la Región del Biobío se confirmó que el nuevo Plan Regional de Cambio Climático se centra en la mitigación y el manejo del paisaje para reducir este combustible.
En la temporada actual 2025-2026, que comenzó el pasado septiembre, ya se han destruido más de 64.000 hectáreas, lo que implica un incremento de más del 226% frente a la temporada 2024-2025, cuando se quemaron 19.252 hectáreas.