Condenan a 10 años de cárcel a imputado por homicidio en Arica
El sujeto escapó del país tras cometer el crimen en 2022, pero fue capturado en 2025 luego de interceptaciones telefónicas que permitieron ubicar su paradero.
La investigación descartó que el crimen fuera al azar y estableció que el ataque respondió a intereses financieros.
El vínculo de confianza entre el victimario y la víctima fue uno de los antecedentes clave considerados en el caso.
La justicia dictó una sentencia de 10 años y un día de presidio efectivo contra un hombre de nacionalidad chilena, hallado culpable del delito de homicidio simple contra un ciudadano boliviano de 40 años, hecho ocurrido en Arica.
El crimen, que conmocionó a la zona rural de la región, se remonta a febrero de 2022 y se resolvió gracias a un complejo trabajo de inteligencia y pruebas tecnológicas.
El crimen y la huida a Perú
Los hechos ocurrieron la tarde del 24 de febrero de 2022 en el sector del Valle de Chaca. Según los antecedentes del caso, el victimario y la víctima mantenían una relación de confianza.
Bajo circunstancias que aún se investigan en detalle, ambos se trasladaron hasta el kilómetro 2.000 del sector, lugar donde el condenado propinó un disparo en la cabeza a la víctima, dándole muerte de forma instantánea.
Tras el ataque, el autor del disparo intentó evadir la acción de la justicia abandonando Chile a través de la frontera con Tacna, Perú. Sin embargo, su libertad terminó en febrero de 2023, cuando fue capturado gracias a la activación de alertas internacionales.
La tecnología como prueba fundamental
Uno de los pilares para lograr la condena fue el uso de pruebas circunstanciales vinculadas a la tecnología móvil.
"Lo relevante de este fallo dice relación con la existencia de prueba de carácter indiciaria, la cual fue armonizada de manera adecuada con la georreferenciación del teléfono celular del acusado, situación que lo posicionó en el sitio del suceso en el horario crítico en el cual se comete el homicidio en contra de la víctima", señaló la fiscal a cargo del caso, Verónica Roco.
Móvil económico
Además de la posición geográfica, la investigación permitió establecer las motivaciones detrás del asesinato. Según la persecutora, se pudo determinar que el ataque no fue fortuito, sino que respondió a intereses financieros.
"Se lograría acreditar que el móvil de este homicidio correspondía a uno de carácter económico", precisó la fiscal Roco sobre el ciudadano boliviano que resultó fallecido.
Con este fallo, el condenado deberá cumplir la pena de 10 años y un día de forma efectiva, cerrando un proceso judicial que requirió la colaboración de organismos internacionales y el uso avanzado de geolocalización.