Reino Unido confirmó que una de sus bases en Chipre fue atacada con drones
Tras las explosiones en Akrotiri, los británicos elevaron la protección de sus fuerzas al nivel más alto en la estratégica instalación del Mediterráneo.
La ofensiva ocurrió luego de que el primer ministro Keir Starmer anunciara una participación más activa de su país en la guerra contra Irán.
El Ministerio de Defensa del Reino Unido informó la madrugada de lunes que un supuesto dron ha atacado la base de Akrotiri, que el ejército británico tiene en Limassol (Chipre), después de que se reportaran varias explosiones al filo de la medianoche.
"Nuestras Fuerzas Armadas están respondiendo a un presunto ataque con dron en la RAF Akrotiri en Chipre en la medianoche hora local. Nuestra protección de las fuerzas en la región está en el nivel más alto y la base ha respondido para defender a nuestra gente", señaló a través de un comunicado un portavoz del ministerio.
No se tiene constancia hasta el momento de víctimas, según recogen varios medios británicos.
Aunque se desconoce si se trata de un ataque iraní, se produce apenas una hora después de que el primer ministro Keir Starmer anunciara una participación más activa de su país en los ataques contra Irán, y concretamente el permiso que ha dado a la aviación estadounidense para utilizar algunas de las bases británicas.
El periódico chipriota Cyprus Mail señaló en un primer momento que las bases británicas en la isla (donde hay aproximadamente 3.000 soldados) han sido declaradas en estado de "amenaza de seguridad" esta medianoche, y se ordenó a todo su personal retirarse a sus hogares "alejados de las ventanas y poniéndose a cubierto tras mobiliario sólido".
La base de Akrotiri sirve a la fuerza aérea británica (RAF) "y sus instalaciones de comunicación son un importante elemento del despliegue británico a lo largo del mundo", según la página oficial de las RAF.
Durante dos días, el Reino Unido ha tratado de mantener la equidistancia para con los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, sin aplaudirlos ni condenarlos, y subrayando además que Londres no tomó parte en ellos, pero en la noche del domingo Starmer anunció un cambio de postura y una mayor implicación en esos ataques.
Sostuvo que los países del golfo Pérsico -"nuestros socios", los llamó en una declaración televisada- han solicitado del Reino Unido "hacer más para defenderlos", y a eso responde esa mayor implicación.
Dijo que ha concedido a Estados Unidos el uso de bases británicas (no precisó cuáles) para propósitos defensivos específicos que incluyen ataques a bases iraníes "porque el único modo de frenar la amenaza es destrozar los misiles en origen, en sus depósitos o en las lanzaderas", especificó.
Esos misiles que Irán está disparando por toda la región matan a civiles inocentes, ponen en peligro a los británicos y agreden a países sin relación con este conflicto, razonó Starmer.