China Hoy: Una visión a largo plazo
El chileno Juan Ignacio Valenzuela percibe a Hainan como un nuevo punto de partida.
- Este es un artículo de la revista China Hoy, que puedes leer completo en este enlace gracias al acuerdo con Efecto China.
En 2025, el chileno Juan Ignacio Valenzuela tomó una decisión trascendental: vendió su casa en su país y se estableció, junto a su esposa y sus dos hijos, en la isla de Hainan, en el sur de China, al otro lado del mundo respecto de la nación andina.
"Solía viajar constantemente entre ambos países. Cada vez que venía a China, tenía que quedarme uno o dos meses. No me parecía práctico estar separado de mi familia por tanto tiempo, por lo que decidimos mudarnos", rememora Valenzuela. La primera vez que visitó China fue en 2008, y también tuvo la oportunidad de vivir en el país por un corto periodo. "Me agrada la gente de aquí, así como el país", afirma.
Según su punto de vista, vivir a largo plazo en el país asiático no solo aporta estabilidad, sino que también permite forjar un vínculo más profundo con China. "Vivir aquí me facilita visitar a mis proveedores y las fábricas", asegura. Además, el entorno comercial abierto, flexible y transparente de Hainan simplificó su mudanza y agilizó todos los trámites como la visa de trabajo y los documentos empresariales. "Gracias a ello, nuestra vida ahora sigue el ritmo de Hainan", comenta.

Empoderamiento bidireccional
Valenzuela es director de operaciones y responsable para China de Emonk Online, una plataforma B2B (Business-to-Business) de cadena de suministro transfronteriza. El principal servicio que brinda esta empresa, fundada por tres emprendedores con más de 17 años de experiencia en los sectores manufacturero y de cadenas de suministro, es establecer nexos entre fábricas chinas e importadores latinoamericanos. Con presencia en 12 países de América Latina, actualmente cuenta con dos oficinas en China: una en la provincia de Hainan y otra en la ciudad de Zhuhai, provincia de Guangdong.
"Colaboramos con fábricas de toda China. Si alguna de ellas desea exportar sus productos pero no cuenta con la certificación necesaria, puede acceder al mercado latinoamericano a través de nuestra plataforma, e incluso negociar los precios; y si por el momento no tiene intención de exportar, nuestro equipo puede adquirir sus productos localmente y exportarlos como representante", puntualiza el empresario chileno.
Por su parte, los compradores latinoamericanos también pueden evitar trámites y procesos desconocidos, que incluyen los pasos necesarios para la exportación, los documentos requeridos y los sistemas de certificación, como las normas ISO y el marcado CE. Asimismo, la plataforma puede proporcionar gestión de toda la cadena. "Este mecanismo beneficia tanto a los proveedores chinos, como a los compradores latinoamericanos y a nuestra plataforma, por lo que se trata, literalmente, de una ganancia compartida entre tres partes", explica.

Incentivo al lucro
La empresa de Valenzuela tiene presencia en Hainan desde hace casi tres años. A su entender, el ambiente social de la isla es muy relajado, y las relaciones interpersonales son muy estrechas y amistosas. Ya sea para expresar necesidades o solicitar apoyo, siempre puede recibir una respuesta atenta.
Lo que más captó su interés es el entorno empresarial de la isla tropical. "Las políticas de devolución de impuestos y los costos de despacho aduanero relativamente bajos han permitido a nuestra empresa ahorrar considerables gastos operativos y, al mismo tiempo, hacer más eficiente la estructura general de su cadena de suministro", explica.
Como ejemplo, señala que la empresa exporta productos de limpieza, insumos médicos y productos tecnológicos, entre otros, y que en dichas categorías las tasas de devolución de impuestos a la exportación suelen oscilar entre el 6 % y el 13 %. Además, si se adquieren y se exportan bajo el precio FOB (libre a bordo), la tasa de devolución de impuestos puede alcanzar hasta el 30 %. "Los costos ahorrados se trasladan a los compradores, mientras que nuestra empresa puede ofrecer precios más competitivos manteniendo un margen de ganancia relativamente bajo. De este modo, logramos consolidar una cooperación sostenida", señala. Por otro lado, destaca que el proceso de devolución de impuestos es ágil y de corto plazo. "En apenas uno o dos meses, el importe ya se acredita en la cuenta, lo que mejora considerablemente el flujo de caja y refuerza nuestra ventaja de precios en los mercados latinoamericanos", subraya.
Con la puesta en marcha de las operaciones aduaneras especiales del Puerto de Libre Comercio (PLC) de Hainan, el empresario se siente aún más motivado. Señala que, además de las políticas de devolución de impuestos que ya domina a fondo, su equipo ahora está investigando nuevas herramientas políticas. "En el contexto de competencia intensa a nivel mundial, un aumento de tan solo 1 % en el margen de ganancia puede generar un impacto tangible en nuestro negocio. Por eso, la clave radica en analizar en profundidad las políticas y calcular con precisión los beneficios", comenta.
Destaca que en Chile la tasa del impuesto a la renta personal puede alcanzar hasta el 40 %, mientras que la corporativa ronda el 25 %. El PLC de Hainan, en cambio, aplica una política innovadora para atraer talentos: la política del "doble 15 %". A los individuos que cumplan los requisitos se les exime el pago de la parte del impuesto sobre la renta personal superior al 15 %, y a las empresas calificadas se les reduce el impuesto sobre la renta corporativa al 15 %. Todo ello supone un beneficio significativo para las empresas locales.
Actualmente, su equipo busca priorizar proveedores locales de Hainan. "Si en el futuro los productos se suministran localmente, se reducirá aún más el costo y podremos ofrecer a los clientes opciones más competitivas y a mejor precio", añade. Considera, sobre todo, que las autoridades locales invitan frecuentemente a las empresas a eventos donde se explican sistemáticamente las políticas del PLC. En la página oficial del PCL de Hainan se puede encontrar orientación sobre visas, vivienda, seguros, salud y otros aspectos de la vida cotidiana. "Toda la información necesaria está ahí, lo que facilita mucho la vida a los extranjeros", indica.
"De cara al potencial de la isla de Hainan, consideraremos la posibilidad de ampliar nuestra oficina e incluso abrir una nueva", prevé.

Un abrazo al futuro
Pese a ello, las empresas internacionales en China no siempre van viento en popa. El empresario chileno reconoce que el mayor desafío que enfrenta sigue siendo el idioma. En el ámbito comercial del país asiático, el inglés suele ser el idioma de trabajo con los socios extranjeros. No obstante, en Chile se habla español y alrededor del 90 % de los chilenos no domina inglés. Desde su perspectiva, si en el futuro surgieran más herramientas o mecanismos que faciliten a los chinos el aprendizaje del español básico y, a la inversa, a los socios latinoamericanos el del chino, ello se convertiría en una ventaja relevante para impulsar el negocio bilateral y el intercambio cultural.
El segundo desafío es la complejidad de los sistemas contable y jurídico. Dado el alto nivel de especialización que exige este ámbito, la empresa debe depender a largo plazo de equipos externos de abogados y contadores. "Somos muy cuidadosos: no queremos infringir la normativa ni cometer errores en la contabilidad", afirma.
Los trámites aduaneros y las certificaciones también representan un obstáculo. Como la empresa exporta una amplia gama de productos, cada uno debe cumplir con certificaciones específicas. Por ejemplo, los productos sanitarios deben atenerse a la norma ISO 13485. "Además de la barrera del idioma, hay que comprender los requisitos de cada tipo de certificación, lo que no es nada fácil", confiesa. Desde otra óptica, estas dificultades, una vez superadas, también constituyen una barrera natural frente a riesgos. "Para las empresas que ya han logrado establecerse aquí, esto representa una fortaleza. La experiencia de quienes fuimos pioneros adquiere un valor especial", agrega.
Al mismo tiempo, el variado apoyo político que ofrece Hainan también reduce los costos de prueba y error, brindando a las empresas que realmente están dispuestas a invertir a largo plazo mayores oportunidades de asentarse y prosperar. Según él, Hainan es un punto de partida ideal para que las empresas extranjeras ingresen a China e incluso al mercado asiático.
Tras muchos años en China, Valenzuela ha establecido relaciones de profunda confianza con varios socios chinos. Señala que conoce a muchos de ellos desde hace más de una década. "Si tenemos problemas de flujo de caja, ellos nos ayudan; y si ellos enfrentan algún contratiempo, nosotros también los ayudamos", expresa.
En el futuro, la empresa planea consolidar aún más los canales financieros locales, optimizar sus operaciones de exportación bajo modalidades como entrega con derechos pagados (DDP) y costo, seguro y flete (CIF), así como expandir su negocio a países como Argentina, Brasil, además de naciones asiáticas como Vietnam, India y Pakistán.
Viviendo en Hainan, la familia de Valenzuela ha podido disfrutar de comodidades tangibles en su día a día. La seguridad es lo primero que notan. Además, la popularización de los pagos móviles les brinda una vida más eficiente y conveniente. Sus hijos ya han comenzado a aprender chino y avanzan con rapidez. "Pese a que hablamos español, aprender chino y vivir de cerca los cambios y el desarrollo de este país es una oportunidad realmente valiosa", concluye.