Banco Central recorta crecimiento y anticipa mayor inflación por alza de combustibles
IPoM proyecta IPC cercano al 4% en el corto plazo y ajusta el PIB a un rango de 1,5% a 2,5%.
El informe atribuye el cambio al impacto de la guerra en Medio Oriente y al encarecimiento de la energía.
El Banco Central publicó este miércoles su Informe de Política Monetaria (IPoM), en el que destacó que la economía chilena evolucionó según lo previsto en los últimos meses, considerando que la actividad se ha expandido a un ritmo coherente con su potencial y la inflación se ubica a niveles por debajo de la meta 3%, pero con incertidumbre por la guerra en Medio Oriente.
De acuerdo al órgano, la guerra en Medio Oriente ha elevado considerablemente los precios externos de los combustibles y agregado un alto grado de incertidumbre a las perspectivas para la economía global y local, luego que en el inicio del año se observara un mayor impulso externo.
En cuanto a la inflación, el informe advirtió que la variable tendrá un alza importante en el corto plazo producto del aumento de los precios internacionales de los combustibles: "Se ubicaría en torno a 4% anual a partir del segundo trimestre de este año. El Banco Central en esta proyección incorporó las alzas de los precios de la gasolina y el diésel anunciadas el lunes 23 de marzo".
Respecto a la actividad nacional, el IPoM redujo la proyección de crecimiento para este año a un rango entre 1,5 y 2,5 porcentual, desde el 2 a 3 % que se preveía en el informe de diciembre de 2025. La revisión obedece a varios favores, entre ellos el cambio del escenario internacional y el desempeño más débil de la minería.
Por otro lado, las perspectivas para el gasto de hogares y empresas se corrigieron levemente a la baja. En ello, destaca el rol del deterioro de la situación externa. "En todo caso, esto es en parte compensado por el continuo crecimiento de los ingresos, expectativas que han mejorado y una cartera de proyectos de inversión superior a la de años previos", afirman.
Además, el informe incorpora el ajuste al gasto fiscal de US$3.800 millones anunciado por el Gobierno. Este, reducirá la expansión del consumo de gobierno y la inversión pública, lo que se reflejará en el crecimiento del PIB y de la demanda interna, contribuyendo a contener parte de las presiones inflacionarias de mediano plazo.
La presidenta del Banco Central, Rosanna Acosta, advirtió que el escenario central proyecta un aumento relevante de la inflación durante el segundo trimestre, influido por el alza de los combustibles.
"Con la información disponible al cierre estadístico del informe, a la que sumamos los anuncios de alza de la gasolina y el diésel del lunes 23, el escenario central considera que la inflación tendrá una alza significativa en el segundo trimestre, llegando a cifras en torno al 4% anual. La principal fuente de este aumento son los mayores precios internacionales de los combustibles", señaló.
Asimismo, detalló que el organismo ajustó a la baja su proyección de crecimiento para este año: "Proyectamos una reducción del rango desde el 2% a 3% estimado en diciembre a uno entre 1,5% y 2,5% en este Informe de Política Monetaria".
El Consejo del Banco Central destacó que el aumento de la incertidumbre del escenario macroeconómico global hace más necesaria la revisión continua de escenarios alternativos. Por ello, enfatizó en que se mantendrá atento a la evolución de la economía y sus implicaciones para la inflación.
Proyección
El informe destacó que el escenario macroeconómico tuvo un cambio relevante en las últimas semanas, producto del inicio de la guerra en Medio Oriente.
Previo a la situación, la evolución del escenario internacional del apuntaba a un impulso externo relevante para Chile, incluso más positivo que lo previsto por el IPoM de diciembre de 2025.
Las proyecciones de crecimiento mundial aumentaron, las condiciones financieras mejoraron y el precio del cobre se ubicó en niveles históricos. La inflación se ubicó en 2,4% anual en febrero, mientras que la subyacente -sin volátiles- se ubicaba en 3,3%.
No obstante, la guerra en Medio Oriente puso una cuota de incertidumbre sobre el futuro. El alza del petróleo y los combustibles en el mercado mundial se está traspasando a los precios internos en diversas economías, lo que presiona la inflación mundial.
En ese sentido, la inflación volverá a niveles coherentes con la meta durante 2027. Esto asume que la propagación del shock externo se comparta en torno a promedios históricos, que no se producirán nuevos aumentos significativos de los precios internacionales y que la demanda interna moderará su expansión.
Desde el mundo político, el senador de la UDI, Javier Macaya, vinculó el fenómeno inflacionario al contexto internacional: "El aumento de la inflación hoy está absolutamente asociado a lo que significa la guerra. Lo que hay que esperar es que ojalá el conflicto impacte de la menor manera posible y sea lo más acotado posible".
Por su parte, el diputado del Frente Amplio, Diego Ibáñez, advirtió sobre el impacto en el costo de vida y cuestionó eventuales cambios al mecanismo de estabilización de los combustibles.
"Va a subir la canasta básica de alimentos. Eso lo ha señalado explícitamente, con justificación técnica, el Banco Central. Por tanto, una política pública que básicamente elimine los efectos del MEPCO sí va a hacer que suba la canasta de alimentos y, frente a aquello, las compensaciones económicas no son suficientes", afirmó.
Por lo mismo, el informe del Banco Central agregó, que la evolución futura de la TPM irá evaluándose en cada Reunión de Política Monetaria en función del desarrollo de los acontecimientos. Asimismo, enfatizó en que se tomarán las decisiones necesarias para cumplir con la inflación proyectada de 3% en un horizonte de tres años.