Morosidad del impuesto territorial alcanza cifras "alarmantes"
Un estudio de la consultora Colliers reveló un salto de 2,8 a 14,3% entre 2022 y 2025.
Comunas como Maipú, Viña del Mar y Las Condes experimentan alzas exponenciales, multiplicando lo adeudado por siete en dicho periodo.
Expertos señalan que la magnitud de estos saldos pendientes carece de justificación lógica, inaceptable para cualquier entidad.
La recaudación del impuesto territorial en Chile atraviesa un momento crítico, con cifras de morosidad que la Tesorería General de la República califica como "alarmantes".
Un análisis de la consultora inmobiliaria Colliers, en el marco del debate sobre el proyecto de "reconstrucción nacional", puso de manifiesto un "deterioro sostenido" en los niveles de cumplimiento en los últimos años.
"De una morosidad del orden del 2,8% del total de contribuciones devengadas, esa morosidad pasó a un 14,3% de morosidad", alertó el vicepresidente de Colliers, Reinaldo Gleisner.
En esta línea, afirmó que "las justificaciones por este monto de morosidad no existen. En ninguna empresa se puede admitir una morosidad de este nivel y, obviamente, habría habido sanciones de distinto tipo a los encargados de cobrar".

La situación se agrava al observar ejemplos concretos en diversas comunas. Entre 2022 y 2025, la deuda neta por contribuciones se disparó:
- En Maipú, de 888 millones de pesos a 6.636 millones.
- En Viña del Mar, de 1.382 millones a 9.037 millones.
- En Las Condes, de 1.091 millones a 20.044 millones de pesos.
Estos datos, donde el incremento de la deuda fue de siete veces en cuatro años, entre 2022 y 2025, reflejan no solo un problema de cobro, sino también la vulnerabilidad financiera de muchas comunas.
El análisis destaca que el aumento se observa incluso en comunas de altos ingresos, donde el Fondo Común Municipal (FCM) cumple un rol redistributivo clave. "Esto sugiere que el límite de tolerancia al pago del impuesto territorial se ha alcanzado en amplios segmentos de contribuyentes, agravado por la persistente inflación y la presión sobre los presupuestos familiares", explicó Ana López, consultora del Área de Regularizaciones y Desarrollo de Colliers.
Según López, en el gráfico realizado por Colliers con cifras de la Tesorería General de La República, la curva ascendente es uniforme a lo largo del territorio: "Todas las regiones registran incrementos superiores al 400% en el período, con casos extremos como Tarapacá (+977%) o La Araucanía (+594%). Este patrón apunta a factores estructurales más allá de particularidades locales: el impacto del reavalúo sobre avalúos fiscales, sumado a un contexto macroeconómico que ha erosionado la capacidad de pago de muchos hogares".
Para la experta, el riesgo es evidente "diseñar políticas de alivio tributario, por más legítimas que sean, sobre una base de recaudación ya sometida a estrés severo puede amplificar los desequilibrios financieros de los municipios. La exención de contribuciones para adultos mayores de 65 años en su vivienda principal, si bien responde a un principio de justicia intergeneracional, debe calibrarse considerando la real capacidad de los gobiernos locales para absorber la pérdida de ingresos sin deteriorar servicios esenciales".
Por su parte, el director del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica, Arturo Orellana, advirtió sobre la "alta dependencia del Fondo Común Municipal" que tienen la mayoría de las comunas, incluso ciudades "capitales", con excepciones como Calama, que "recaudan muy poco" y tienen "muy poca autonomía de recursos".
Esta dependencia las hace incapaces de generar programas propios de desarrollo, como la "revitalización de sus centros urbanos".