Cruz-Coke: Es un error apostar por el PDG, hay que pactar con fuerzas políticas predecibles

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Redacción Cooperativa

"Nadie sabe cómo votan la Jiles, el señor Olivares y cantidad de diputados que piensan todos muy distinto", criticó en El Primer Café el presidente de Evópoli.

En vez de "negociar transaccionalmente un puntito por acá y otro por allá", el Gobierno debe buscar en su megarreforma un acuerdo con partidos "estables que han gobernado en democracia, como el PS, el PPD y la DC", argumentó.

 ATON (archivo)

Si la ley de reconstrucción de Kast "no se sustenta sobre bases que puedan tener cierta permanencia en el tiempo, no se va a sostener, no va a resultar" o quedará sometida al riesgo de "una contrarreforma en cuanto asuma el Gobierno que venga", enfatizó el senador.

En El Primer Café, el senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, lapidó este viernes la estrategia del Gobierno de José Antonio Kast de negociar con el Partido de la Gente (PDG) para destrabar la megarreforma que presentó para reactivar la economía.

Ante las crecientes tensiones con la colectividad de Franco Parisi —quienes acusan al Ejecutivo de incumplir promesas para la clase media—, el parlamentario advirtió sobre la fragilidad de alcanzar acuerdos basados en votos "marginales" y poco predecibles.

"Lo que hay que hacer es tener un pacto amplio con fuerzas políticas predecibles. A mí la idea de negociar transaccionalmente un puntito por acá, otro puntito por allá, una medida con el IVA, con los pañales —que pueden ser de primera necesidad, sin duda—, me parece que no cooperan en la idea de tener un acuerdo amplio", dijo Cruz-Coke.

El líder de Evópoli sugirió al Ejecutivo priorizar el diálogo con "las fuerzas más estables de nuestra democracia, que han gobernado, como el Partido Socialista, el PPD, la Democracia Cristiana", pues percibe que "están hoy día mostrando voluntad".

"Entiendo la lógica del Gobierno de buscar ciertos votos marginales porque nadie se abría a propuestas, pero hoy día veo una cierta apertura de una oposición razonable a la baja del impuesto corporativo, a entender que tenemos que tener beneficios, subsidios, al trabajo", agregó el dirigente, alertando que, "si el acuerdo no se sustenta sobre bases que puedan tener cierta permanencia en el tiempo, no se va a sostener, no va a resultar o no va a salir en un marco de estabilidad que no provoque una contrarreforma en cuanto asuma el Gobierno que venga".

Finalmente, Cruz-Coke cuestionó la capacidad de Parisi para alinear a su bancada, citando la falta de predictibilidad de figuras como Pamela Jiles o Javier Olivares: "Nadie sabe cómo vota la Jiles y cómo vota el señor Olivares... Tiene que haber algún mínimo de predictibilidad en esto (...) Es un error confiar en que alguien puede realmente señalarle un camino a una cantidad de diputados que piensan todos muy distinto". 

Respecto a las acusaciones de "promesas incumplidas" lanzadas por el fundador del PDG contra La Moneda, Cruz-Coke cerró filas con el Ejecutivo: "¿A quién le creemos? ¿A (el ministro de la Segpres, José) García Ruminot o a Parisi? Yo tendería más a creerle a García Ruminot. No creo que haya comprometido algo que después no va a cumplir; su trayectoria avala eso".