Revive la siderúrgica Huachipato: AZA la compró a CAP en 130 millones de dólares
El acuerdo alcanzado implica la creación de una nueva sociedad del mismo nombre, donde el grupo talcahuino retendrá el control de solo el 15%.
Se estima que bajo la conducción de AZA, Huachipato volverá a producir acero -esta vez de manera sostenible- en un plazo de dos años.
La adquisición pone fin a casi dos años de incertidumbre para el sector acerero de Talcahuano, golpeado en 2024 por el cierre indefinido de la empresa septuagenaria.
Casi dos años después de que iniciar un histórico proceso de cierre, la Compañía Siderúrgica Huachipato (CSH) se alista para reencender los hornos de Talcahuano, ya que Aceros AZA suscribió un contrato de promesa con el grupo CAP por la compra de la totalidad de sus acciones este viernes.
Se trata de una transacción de 130 millones de dólares que, en la práctica, permitirá crear una nueva sociedad del mismo nombre, a la cual se transferirán 91 de las 443 hectáreas que posee la empresa talcahuina, "excluyendo los activos logísticos y portuarios, y otros activos industriales que serán parte de los cuatro distritos a desarrollar en Huachipato por CAP y sus sociedades relacionadas", explica el hecho esencial remitido a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
El documento establece que "CAP venderá a AZA el 100% de sus acciones en Compañía Siderúrgica Huachipato S.A., recibiendo a cambio una contraprestación en dinero y en especie, esta última consistente en una participación de un 15% en AZA. CSH luego se fusionará con AZA para combinar sus respectivos activos siderúrgicos".
Al revisar el desglose, los 130 millones de dólares contemplan, en primer lugar, un pago en dinero por 25 millones de dólares, así como un pago en especie por la suscripción de acciones de pago de nueva emisión emitidas por AZA, avaluadas en 62.500 millones de dólares y representativas del 15% del capital de dicha firma.
Por último, se considera un pago adicional de 42.500 millones de dólares, relacionado con la puesta en marcha de las unidades de laminación actualmente existentes en los predios de CSH, y "un proyecto de acería eléctrica, a ser construido al interior de los terrenos que permanecerán en la propiedad de CSH después de ejecutarse la operación", precisa el documento.
En concreto, CAP mantendrá el control del 15% de la futura empresa, mientras que AZA tendrá un dominio del 85%, y aportará su capacidad de recolección de chatarra para que Huachipato vuelva a producir acero, esta vez de manera sostenible, en un plazo estimado de dos años.
AHORA| Revive la Siderúrgica Huachipato en Talcahuano: Aceros AZA concreta la compra en una transacción de 130 millones de dólares. Se creará una nueva sociedad donde AZA maneja el 85% y CAP el 15% para volver a producir acero en base a electricidad. @Cooperativa
— Cristofer Espinoza (@CEspinozaQ) June 5, 2026
"La operación descrita permitirá llevar a cabo un proyecto de integración industrial y reconversión de parte de los activos de CSH que actualmente se encuentran en estado de suspensión operacional y en desuso, generando eficiencias y sinergias a través de la mejora y puesta en operación de unidades productivas conforme a un plan de negocios previamente acordado, de manera de capturar un valor significativo dentro del distrito industrial de Huachipato", destaca el hecho esencial.
De hecho, CAP calcula que la operación le supondrá un beneficio económico que oscila entre 130 y 150 mil millones de dólares, "considerando el valor presente de las consideraciones de precio, ingresos por contratos de servicios y ahorros de costos fijos".
Al cierre, el grupo talcahuino también resalta la importancia de este acuerdo en el marco del plan de desarrollo territorial del proyecto de reconversión de Huachipato, que además de retomar la operación de los activos siderúrgicos en desuso, contempla utilizar "los activos no comprendidos en el perímetro de la operación para llevar adelante un distrito de innovación, distrito logístico portuario, y un distrito de desarrollo inmobiliario".
El compromiso aún debe ser ratificado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE), y solo entonces se pasará a concretar la inversión prometida.
Expectativas de los sindicalistas
El dirigente Héctor Medina, del Sindicato Número 1 de Huachipato, prevé que gracias a esta fusión, quienes quedaron cesantes en 2024 "vamos a recuperar nuestros puestos de trabajo, pero no en un 100%, porque sabemos que son siderúrgicas eléctricas y están relacionadas con el acero verde".
"Un porcentaje alto (de restituciones) sería lo ideal, porque tenemos las capacitaciones y las condiciones para ser siderúrgicos", subrayó el representante.
De momento, se proyecta la generación de 800 puestos de trabajo durante la etapa de instalación, aunque ese total disminuiría a 200 plazas fijas para la operación formal.
Tal número marca una notable diferencia con los 2.000 trabajadores directos que conformaban el personal de Huachipato antes del cierre. Eso sí, el encadenamiento productivo requerirá de una cifra aún indeterminada de contratistas.
De todos modos, el presidente del Sindicato N°2 de la empresa, Fernando Orellana, calificó este hito como "un renacer para el acero de Chile", pues "ya no vamos a estar tan abandonados ni a depender 100% de los aceros que se compran en el extranjero, lo que es un gran logro para el país".
El dirigente además valoró que se busque producir "un acero muy ecológico, hecho de entre un 80% y un 90% de chatarra".
Contrato de promesa tiene "contento" al Gobierno
Desde el Gobierno, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, manifestó que este principio de acuerdo "nos tiene contentos", en vista de que "el Biobío es una región que tiene un alto desempleo, en especial entre mujeres, que son más de 40 mil".
"Si se puede materializar una inversión de ese tamaño y tan relevante como esa, nosotros estaríamos felices", insistió la autoridad, antes de reafirmar el apoyo del Ejecutivo "a todo lo que sea reactivación y empleo".