Vodanovic duda de la efectividad de mesa de diálogo por Reconstrucción Nacional
Tras la aprobación en general del proyecto en el Senado, la legisladora llamó a "imponer racionalidad" para mitigar los efectos negativos de la iniciativa.
La legisladora apuntó directamente al jefe de gabinete como uno de los responsables de destrabar la discusión política actual.
La senadora destacó el rol de Paulina Núñez, presidenta de la Cámara Alta, en la búsqueda de consensos entre las distintas bancadas.
La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista, criticó la estrategia del Ejecutivo para negociar el Plan de Reconstrucción Nacional y puso en duda que una mesa de diálogo prospere si El Gobierno no muestra voluntad para introducir cambios.
En entrevista con "Mesa Central" de Canal 13, la parlamentaria abordó la propuesta de la presidenta del Senado, Paulina Núñez, quien convocó a una instancia de diálogo entre parlamentarios para buscar consensos en torno al proyecto.
En esa línea, sostuvo que "no sé cuánta fuerza puede tener eso si el Gobierno no está de acuerdo. Podemos conversar mucho, pero la voluntad política la tiene que tener el ministro Jorge Quiroz y el ministro Claudio Alvarado, que es el jefe de gabinete".
"Yo quisiera que Paulina Núñez, como presidenta del Senado, pueda imponer la racionalidad a esta discusión, por todos los esfuerzos que podamos hacer para evitar los efectos negativos de este proyecto y potenciar los positivos", afirmó la parlamentaria socialista.

De esa forma, planteó que el problema no radica en la falta de propuestas desde la oposición, sino en la escasa disposición del Gobierno para recoger las observaciones: "Cuando se dice que la izquierda no tiene propuestas, nosotros propusimos temas bien importantes en materia de incentivo a las exportaciones (...) Temas relevantes de tener una estrategia nacional de empleo de verdad e incorporar incluso la modernización del Estado".
"Creo que hay un énfasis permanente de lo que uno lee, que es 'vamos a hablar con unos y no con otros'. A mí me parece que eso es profundamente antidemocrático. Todos los partidos políticos que estamos representados en el Congreso podrán gustar o no, pero tenemos una validación electoral", aseveró.