Cuentas de la luz vuelven a subir a nivel nacional, con alzas históricas en el sur
El nuevo incremento promedio del 4,9% responde al proceso de estabilización tarifaria tras el congelamiento por la pandemia.
El escenario más complejo se concentrará en comunas como Valdivia y Puerto Montt, donde los valores se dispararán hasta un 23,4%.
Para los clientes residenciales de Santiago y sus alrededores, las proyecciones anticipan subidas que fluctuarán entre un 2,8% y un 4,2%.
Este miércoles 1 de julio entró en vigor una nueva alza en las cuentas de la luz, con un incremento promedio del 4,9% a nivel nacional.
Este reajuste semestral, que forma parte del proceso de estabilización tras el congelamiento de tarifas por la pandemia, afectará de manera diferenciada según zona geográfica y la distribuidora local.
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En la Región Metropolitana, las proyecciones anticipan subidas de entre un 2,8% y un 4,2%, según consignó T13.
Sin embargo, el escenario más complejo se concentrará en el sur del país debido a que el valor de la transmisión se duplicó respecto a los indicadores habituales.
Así, mientras en Temuco (La Araucanía) el alza fluctuará entre un 4,9% y un 6,8%, en Valdivia (Los Ríos) y Puerto Montt (Los Lagos) las tarifas se dispararán con incrementos históricos de entre el 21,7% y el 23,4%.
La cara opuesta la vivirán los clientes residenciales de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, donde se registrarán bajas de entre un 1,3% y un 2,4%.
Un informe de Kantar Chile reveló que el alza de las tarifas eléctricas encuentra a los hogares en un escenario de creciente estrechez económica.
El estudio indica que el 75% de las familias ha tenido dificultades para pagar la cuenta de la luz durante el último año y que nueve de cada diez prevé recortar gastos para enfrentar el nuevo incremento, en medio del alza del costo de la vida y una menor capacidad de ahorro.
Entre las principales medidas que anticipan los hogares para amortiguar el impacto del alza destacan el control del uso de electrodomésticos y aparatos eléctricos, la reducción del uso de calefacción eléctrica y el recorte de gastos en recreación, compras no esenciales y otras actividades cotidianas.
El informe también advierte que una parte de las familias evaluará invertir en equipos más eficientes para disminuir el consumo de energía a largo plazo.