Publicación de archivos digitales permite a miles de alemanes averiguar el pasado nazi de sus familias

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EFE

Estados Unidos liberó documentos confiscados en la II Guerra Mundial dentro de los que costa hasta el 80% de la lista de miembros del Partido Nacionalsocialista.

Su difusión en medios de comunicación germanos, apoyada por inteligencia artificial, registra en pocos meses millones de búsquedas.

 Aboutholocaust.org

La tecnología, el tiempo transcurrido y la muerte de los protagonistas directos ha ayudado a las familias alemanas a descorrer el velo de la etapa más cruel de su historia.

Decenas de miles de alemanes están comprobando actualmente si algún familiar perteneció al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, el partido nazi, gracias a las nuevas posibilidades de acceso a archivos digitales y al paso de décadas, que han distanciado a la población de la etapa más oscura del país.

Michael, un vecino del barrio berlinés de Rixdorf, es uno de los alemanes que ha buscado estos días en los archivos de miembros del partido nazi que ha puesto a disposición de sus lectores el diario Süddeutsche Zeitung, una de las publicaciones que, junto a los semanarios Die Zeit o Der Spiegel, permiten desde hace unos meses este tipo de investigaciones familiares.

En presencia de la agencia de noticias EFE, Michael buscó el nombre de su abuelo, "Erich Bothke", de quien sabe que fue militar.

Michael respiró aliviado al ver que no figuraba en las respuestas del buscador: "Acabo de enterarme de que mi abuelo no era nazi", dijo a EFE.

"Al final, se ha confirmado lo que mi madre y mi tío decían, que no creían que él hubiera colaborado con ellos'", añadió este berlinés, quien reconoció que albergaba dudas sobre el relato vital de su abuelo, "el militar".

Estados Unidos abrió la vía

De haber sido su abuelo miembro del partido nazi, Michael podría haber encontrado en la web los datos que hubiera tenido que dar a la formación que lideró Adolf Hitler.

Por ejemplo, el domicilio, estado civil cuando se hizo miembro, la ocupación y todo de cuanto quedó constancia en los ficheros nacionalsocialistas, de los que se conservó aproximadamente un 80 por ciento.

Desde que se publicaron en Estados Unidos, a principios de este año, los documentos que habían quedado en manos de las autoridades estadounidenses tras la Segunda Guerra Mundial, varios medios alemanes han desarrollado herramientas de inteligencia artificial para facilitar a sus lectores el acceso a los ficheros.

Millones de búsquedas

Buscadores como el del semanario Die Zeit han registrado millones de búsquedas.

"La acogida que ha tenido esta herramienta ha superado con creces nuestras expectativas", reconoció a EFE Johanna Schacht, responsable de comunicaciones de Die Zeit.

Julie Wolrab, directora científica del Centro de Documentación del Nacionalsocialismo de Friburgo, destaca la disposición de esta herramienta.

"Facilita la búsqueda y ofrece un acceso mucho más sencillo" a una información que ha costado transmitir entre familias, porque "durante generaciones, prácticamente no se habló de ello", según Wolrab.

Hasta la publicación en la red de los documentos, sólo el Archivo Federal de Alemania, institución encargada de conservar las fichas de miembros del partido nazi, podía atender a los ciudadanos que querían investigar el pasado de sus familiares.

Pero las consultas allí podían prolongarse durante meses, aunque desde dicha institución señalaron a EFE que en los últimos meses se ha producido un aumento de las peticiones de información.

Un mito: "Mi abuelo no fue nazi"

La tecnología digital, pero también el tiempo transcurrido, han facilitado que los alemanes aclaren ahora el pasado de sus familias, algo que era muy necesario, según Frank Bajohr, profesor de historia en la Universidad de Múnich e investigador del Centro de Estudios sobre el Holocausto del Instituto de Historia Contemporánea.

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se instaló en cada alemán una idea según la cual "todos los demás eran de algún modo criminales, pero mi abuelo no y mis familiares tampoco", explica Bajohr.

Ahora que la mayoría de los que vivieron el Tercer Reich han muerto, "se puede hablar con más distancia, de forma imparcial, sin el peso de los debates incómodos en el ámbito familiar o incluso en público", abundó este historiador.

Dicha incomodidad hizo que persistieran para Michael, el vecino de Rixdorf que habló con EFE, las dudas sobre el pasado de su abuelo militar.

"Siempre pudo haber un poco de duda, una sombra de duda. Pero ahora no la tengo", señala.